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Deberíamos
verla como una doctrina basada en la cognición
y en una perspectiva fundamentada en la experiencia
grupal y personal.
Sucede
frecuentemente que por ignorancia, somos confundidos
con los cultos populacheros seudo umbandistas,
endiablados, sincretistas y mediúmnicos,
practicados de la peor forma oscurantista.
Hemos
visto comentarios y escritos confusos siempre
por ignorancia al respecto de Umbanda. En general,
la emparejan y mezclan al: Candomblé, Quimbanda,
Cangerê, Catimbó, Batuque y otras
variantes históricas, (que constituyen
la mayor parte de las prácticas de los
templos), todo volcado en un mismo pantanal, y
sin respetar a cultos también prestigiosos
y con fundamento sumamente distintos, que representan
a las culturas africanistas.
Muchos
creen que esos amontonamientos de velas, botellas
de aguardiente, cigarros, flores y otras menudencias,
que frecuentemente se encuentran en las playas,
encrucijadas y calles de las ciudades es Umbanda.
¡Se engañan! Los despachos que uno
observa en estos lugares y el vasto comercio de
intereses que se observa con el nombre de Umbanda,
nada tiene a ver con ella.
Por
no poseer un códice doctrinario de fácil
acceso a los adeptos, Umbanda tiende a mezclarse
malamente a los cultos africanistas y con la hechicería
popular, tomando un cariz que nada tiene que ver
con nuestra religión umbandista espirita,
surgida en 1908 en Niteroi, Brasil.
En nuestras sesiones Espiritas, hemos encontramos
Espíritus de la más variada índole.
Espíritus
inferiores, casi verdaderos animales, cuyas comunicaciones
son repugnantes sartas de blasfemias, o execrables
menciones a la sexualidad humana.
Espíritus
mediocres, cuyas comunicaciones no pasan de ser
una trivial charla, que bien podríamos
mantener con cualquier ser humano encarnado.
Espíritus superiores, que por lo general
se presentan bajo la apariencia de indios y morenos,
cuyas comunicaciones siempre tienden a dejarnos
una enseñanza, que nunca se contradice
con la comunicación de algún otro
Espíritu de su elevación. Donde
sus dichos, siempre nos mueve a la reflexión
y al ejercicio de la Razón.
Entre
los Espíritus de bajo astral que militan
en terreiros, hemos hallado contradicciones y
embustes de toda índole. Tuvimos contacto
con entidades habitantes del bajo mundo astral,
con actitudes grotescas y/o animalescas. La presencia
de esas criaturas siempre fue controlada por Espíritus
bondadosos, que usando auxiliares espirituales,
los mantenían bajo control.
De
entre los evolucionados, algunos de estos Espíritus,
nos han demostrado poseer un acabado conocimiento
de la estructura del mundo invisible, y una autoridad
que trasuntaba de sus personas. Recogimos de ellos
las más agraciadas impresiones. Nunca contrariaron
nuestras prácticas, y si nos dieron consejos
para su buen uso y provecho.
Con
respecto al "desmanche" de los trabajos
de baja magia, en ninguna ocasión nos mencionaron
los rituales y/o sacrificios para realizar el
"conjuro" de las "brujerías".
Y sí, nos marcaron como necesarios los
procesos de desobsesión según los
codificados por Allan Kardec, o en su defecto
los trabajos magnéticos realizados por
Nuestros Guías.
En
realidad existe mucho misticismo y folclore entorno
a nuestra Umbanda, muchas pero muchas prácticas
innecesarias y desvirtuación entorno a
sus principios.
Las
mezclas con el conocimiento empírico, legado
por los cultos oscurantistas y faltos de principios
morales, el alejamiento de las pautas que nos
da el Evangelio, y los nunca buenos consejos dados
por los Espíritus mistificadores, disfrazan
Umbanda como un culto atrasado y falto de moralidad.
Un culto donde el bien y el mal se dan la mano,
donde da lo mismo enfermar que curar el espiritu.
¡Nada
mas errado y falto a la verdad! En todos los órdenes
de la vida hay buenos, malos y mediocres. En nuestra
Religión la búsqueda se circunscribe
a la exploración de La Verdad con FE, Esperanza
y Caridad.
Los umbandistas verdaderos, debemos trabajar para
progresar en el entendimiento y buen funcionamiento
de nuestro culto, por llevar adelante un culto
de Umbanda de una manera cristalina, evangelizada
y evangelizadora. Solamente así podrá,
este culto, atender realmente los objetivos para
los que nació, que es hacer que los trabajos
espirituales primitivos puedan progresar en el
Mundo de las ideas y de la ciencia, apartándose
de la faja espiritual del atraso y de la ignorancia,
a través de las enseñanzas de la
moral cristiana.
Cada
uno de nosotros estamos en un nivel evolutivo
distinto, por lo tanto no pretendamos que el entendimiento
de lo expuesto, pueda llegar a todas las mentes,
solo comprendiendo esto llegaremos a respetar
una de las leyes fundamentales de Umbanda, que
es: El respeto por todas las creencias y religiones,
sin descuidar el convencimiento en nuestra Umbanda
Recopilación
Enrique de Oxala
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