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(Télam) La presidenta Cristina Fernández
de Kirchner retomó este miércoles
el diálogo con la cúpula de la Iglesia
Católica, presidida por el cardenal Jorge
Bergoglio, en un encuentro de 40 minutos en el
que hubo "coincidencias" en el rumbo
de la política social y se destacó
que existe "un camino común por recorrer".
El
vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, luego
del encuentro en Casa de Gobierno, valoró
que "la inclusión es un problema que
desde el gobierno se tiene presente. De hecho,
los índices de pobreza disminuyeron significativamente".
"(Fernández de Kirchner) coincide
con muchas expresiones de los obispos: hay mucho
camino en común por recorrer", analizó
Oesterheld luego de que la Presidenta recibiera
en su despacho a la comisión ejecutiva
del Episcopado.
Fuentes
oficiales transmitieron a Télam que el
encuentro fue "de buen diálogo, cordial
y distendido" y que la Presidenta dedicó
gran parte de su exposición a remarcar
la importancia de trabajar en el plano educativo,
en sintonía con su discurso de asunción.
La
reunión entre la mandataria y los obispos
marcó un punto de inflexión ya que
la conducción actual del Episcopado no
había llegado hasta la Casa Rosada en reunión
oficial durante la Presidencia de Néstor
Kirchner. El encuentro entre la cúpula
de la Iglesia Católica y la Presidenta
tuvo varios gestos de distensión que se
multiplicaron en las últimas semanas, ya
que Cristina tuvo un discurso conciliador el día
de su triunfo electoral que fue bien recibido
por los obispos.
De
hecho, el Episcopado decidió enviar una
carta de felicitación y el presidente saliente
Néstor Kirchner dijo poco antes de dejar
su cargo que las puertas de la Casa de Gobierno
estaban "abiertas" para el cardenal.
La
comisión ejecutiva del Episcopado, presidida
por Bergoglio, llegó caminando desde la
sede del arzobispado porteño, frente a
la Plaza de Mayo.
Participaron
del encuentro los vicepresidentes del Episcopado,
Luis Villalba (Tucumán) y Agustín
Radrizzani (Lomas de Zamora); el secretario general
del cuerpo, Sergio Fenoy (San Miguel), y Oesterheld.
Por
parte del gobierno, acompañaron a Cristina,
el jefe de gabinete, Alberto Fernández;
el canciller Jorge Taiana y el secretario de Culto,
Guillermo Oliveri.
"Sin duda un clima de mayor diálogo,
de respeto a las instituciones, son cuestiones
importantes para la Iglesia", resumió
el vocero del Espicopado a las puertas de la Casa
de Gobierno.
Ese
mensaje quedó reflejado en el comunicado
oficial que distribuyó luego el Episcopado
en el que los obispos marcaron que "una sociedad
no crece necesariamente cuando lo hace su economía,
sino sobre todo cuando madura en su capacidad
de diálogo y en su habilidad para gestar
consensos".
Agregaron
que existe una "deuda de la reconciliación,
porque nuestro país sufre todavía
fragmentación y enfrentamientos, y se manifiestan
tanto en la impunidad, como en los desencuentros
y resentimientos".
Los
religiosos le obsequiaron a la Presidenta Fernández
de Kirchner un ejemplar del libro de Benedicto
XVI "Jesús de Nazareth", otro
del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia
y la medallita de la virgen desatanudos.
En
el comunicado que se distribuyó poco después
del encuentro, se puntualizaron las inquietudes
transmitidas a la Presidenta, reflejadas en la
exhortación pastoral de la 93a Asamblea
Plenaria, conocida en abril de este año,
sobre el compromiso ciudadano.
El
texto recalca el concepto de "la vida, como
don de Dios y el fundada en el matrimonio entre
varón y mujer, como la célula básica
de la sociedad y la primera responsable de la
educación de los hijos".
"El
bien común, bien de todos los hombres y
de todo el hombre, al que debemos poner por sobre
los bienes particulares y sectoriales; priorizar
medidas que garanticen y aceleren la inclusión
de todos los ciudadanos; el federalismo, que supone
el fortalecimiento institucional de las Provincias,
con su necesaria y justa autonomía"
son otras de las inquietudes planteadas en la
reunión, mencionó el texto.
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