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Por
Osvaldo Nicolás Pimpignano
Todos
los años para esta fecha la policía
y el Ministerio de Salud comienzan a alertar para
evitar quemados por la manipulación de
pirotecnia y a controlar su venta. Los bomberos
y los servicios médicos están listos
para socorrer. La preocupación se centra
en los incendios y en las personas quemadas, entre
los cuales están principalmente los niños
y los mayores que manipulan la pirotecnia. Sin
embargo todos los años, un clásico
de la crónica periodística son los
damnificados por el uso de pirotecnia. Hasta hay
guardias periodísticas en el Hospital Santa
Lucia y el Instituto del Quemado para informar
sobre los accidentados.
Sin
embargo, no son estos los únicos peligros
que entraña la pirotecnia y pasan inadvertidos
los daños al sistema auditivo, que, incluso,
puede hasta llegar a la pérdida total de
la audición con las ondas expansivas de
los explosivos, dependiendo de la intensidad del
impacto, la cercanía y el tiempo de exposición.
"El daño es inevitable cuando se está
muy cerca, si no se pierde la audición
inmediatamente, probablemente afectará
a corto plazo, pues la onda expansiva producida
por el ruido discontinuo intenso es transmitida
a través del aire, generando una fuerza
capaz de destruir estructuras como el tímpano
o la cadena de huesecillos del oído interno".
(Dr. H. Rendiles, Efectos del Ruido).
Otras
secuelas que dejan los explosivos son: acúfenos
o zumbidos, falta de equilibrio, fatiga, estrés,
etc. Según la Guía de la Organización
Mundial de la Salud, el ruido no sólo provoca
molestias y pérdida de la audición,
también tiene efectos sobre otras funciones
fisiológicas, como la digestión,
la circulación, causa dolor de cabeza,
náuseas.
Entonces,
si es imposible prescindir de la emoción
del estruendo o si usted es obligado a ello, tome
las debidas precauciones, retírese todo
lo que pueda y tápese los oídos.
Proteja a los niños, no sólo de
las posibles quemaduras, sino tambien del ruido
de la pirotecnia. No es mi intención ir
en contra de "la cultura" del sano festejo,
que además tiene sabor agradable; pero
sí habría que recortar los elementos
dañinos de la cultura del ruido.
Además,
en un país como el nuestro, en el que todavía
tenemos compatriotas con necesidades básicas
insatisfechas, no seria mas agradable a nuestro
"espíritu navideño" escuchar
un, gracias hermano que la explosión de
un petardo. Cómo es posible que estemos
quemando el dinero, mientras un niño tiende
la mano o un adulto excluido del mercado laboral
mira el cielo iluminado por fuegos de artificio.
Tendamos la mano para que celebremos sin perjudicar
a los demás, ni a nosotros mismos y pensando
en los que tienen mucho menos que nosotros. Que
el espíritu navideño y la alegría
compartida les llegue a todos y todas.
Consejos para la compra y manipulación
de pirotecnia y fuegos artificiales
El
Ministerio de Seguridad, a través del Registro
Provincial de Armas (REPAR), brinda ante la proximidad
de los festejos de Navidad y Año Nuevo,
una serie de consejos para la compra y manipulación
de pirotecnia y fuegos artificiales, y recuerda
el marco legal para ello. Asimismo, desde esta
dependencia se intensificarán los operativos
de inspecciones para controlar la correcta comercialización
y la venta ilegal. Con respecto a la adquisición
de pirotecnia, se recomienda no comprar productos
que presenten desperfectos en la envoltura o en
su mecha, y se recuerda que solamente se encuentran
autorizados aquellos homologados por el Registro
Nacional de Armas (RENAR), hallándose identificados
cada uno por su rotulo con la clasificación,
numero de registro y aprobación de este
ente, como también su denominación,
marcas e instrucciones de uso.
En
tanto, hay que tener en cuenta que está
expresamente prohibida la venta de artefactos
pirotécnicos en la vía pública
y en lugares vinculados con combustibles u otros
productos inflamables.
En
cuanto al correcto uso de dichos productos, se
recomienda no dejar a los niños manipularlos
y se recuerda que se halla prohibida la venta
a menores de 16 años.
Por
otra parte, se advierte que no hay que introducir
pirotecnia en envases de vidrios o latas, no trasladarla
en bolsillos ni exponerla a fuentes de elevado
calor, y utilizarla siempre al aire libre y en
lugares despejados.
También,
y en colación a lo aconsejado, se recomienda
no efectuar mezclas de los contenidos en los artefactos,
seguir siempre las instrucciones de uso previstas
en los envases, tener a mano un recipiente con
agua o arena que permitan apagar correctamente
los elementos utilizados, y no dirigir los mismos
contra personas o cosas, ni arrojarlos debajo
de automotores.
Por
otro lado, se solicita a la población colaboración
para detectar irregularidades en la venta, almacenamiento
y fabricación de estos peligrosos materiales.
Para
realizar denuncias, el REPAR cuenta con un número
telefónico gratuito, el 0800-222-6902,
al que también se pueden realizar consultas
sobre la comercialización, venta y distribución
de pirotecnia.
En ese contexto, se destaca la labor desarrollada
por esta dependencia, la cual se intensificó
en los últimos años y que incluyó
la fiscalización de fábricas, depósitos
y comercios mayoristas de material pirotécnico.
Entre julio de 2004 hasta la actualidad se secuestraron
-conforme a las diferentes infracciones labradas
y sus posteriores inhabilitaciones- más
de 7000 toneladas de pirotecnia, las que fueron
destruidas en acto publico.
Por
último, se hace saber que sólo se
inscribirán ante el RENAR, por intermedio
de las delegaciones que el REPAR posee en las
32 Jefaturas Departamentales de la Policía
de la Provincia de Buenos Aires, en base a la
Ley Nacional 20429, de Armas y Explosivos los
comercios que superen los 10 bultos, considerándose
éste a la caja de cartón que contiene
como máximo 15 kilogramos de peso bruto
de pirotecnia. Aquellos locales que trabajen una
cantidad inferior, deben anotarse en la municipalidad
de su jurisdicción.
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