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No le tenía miedo a la muerte. De hecho,
convivía con ella desde hacía 17
años. "Si me tengo que morir ahora,
aseguró en 2003, me muero pleno, porque
pasé para algo por la vida". Víctor
Sueiro murió después de una cirugía
en el tubo digestivo que le practicaron para analizar
un cáncer de páncreas. La intervención
le produjo un infarto masivo del cual no pudo
recuperarse, debido a su conocida enfermedad cardíaca.
Sueiro
tuvo dos vidas. La primera comenzó el 9
de febrero de 1943, en Buenos Aires. Fue un brillante
periodista, empezó a trabajar en el diario
El Mundo a los 16 años, integró
la primera redacción de la revista Gente,
viajó por todo el mundo entrevistando a
personalidades del tamaño de Cassius Clay
o Julio Cortázar, condujo populares programas
de radio y TV, como Teleshow o Juguemos en familia,
y se hizo famoso como partenaire de la gran Tita
Merello.
Su
segunda vida empezó el 20 de junio de 1990.
Ese día estaba en el sanatorio Güemes
haciéndose un chequeo cuando su corazón
se paró. Estuvo 40 segundos clínicamente
muerto y sobrevivió, según él,
"para contarlo". Ferviente católico
y devoto de la Virgen María desde la infancia,
los años que siguieron los dedicó
obsesiva y exclusivamente a estudiar y divulgar
su experiencia y a escribir una docena de libros
vinculados a su fe, a los fenómenos sobrenaturales
y a la vida después de la muerte.
"En
serio, suena loco, pero es así: un sueñito
suavecito y después... ¡tac! Un túnel
con una luz hermosa al final, y la línea
mortal. Me gustaría que la gente le perdiera
el miedo a la muerte. Ahí no hace frío
ni calor, no hay temores ni sensaciones malas.
Nos esperan cosas buenas", contó más
de una vez. "Es una sensación muy
placentera, de paz extraordinaria... y eso es
todo lo que se sabe".
Querido
y respetado por sus colegas, escritor de guiones
e historietas, humorista y gran contador de chistes,
el año pasado Sueiro hizo una publicidad
para TV promoviendo el ahorro de energía,
en la que se reía de sí mismo con
el pegadizo jingle "Que Sueiro apague la
luz". Estaba casado con Rosita Costas, histórica
productora de TV, desde hacía 35 años,
y juntos tenían una hija, Rocío,
de 29.
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