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Se llevó a cabo exitosamente la presentación
de la obra teatral un "Guapo del 900"
de Samuel Eichelbaum, en la Plaza Brown de Adrogué
donde una multitud de vecinos pudo disfrutar en
forma gratuita de un clásico del teatro
argentino con música en vivo, proyecciones,
caballos y automóviles con la emoción
de estar vivenciando un momento de principios
del siglo XX.
La
obra, donde persiste la tensión entre civilización
y barbarie, ubicó al numeroso público
asistente, dentro de una realidad con un contexto
político violento, un tiempo con caudillos
y cuchillleros. Fue también un homenaje
a su autor al cumplirse 40 años de su fallecimiento.
En
la oportunidad el intendente Dario Giustozzi expresó
su "enorme satisfacción por haber
podido traer al distrito una obra con semejante
despliegue, un clásico que ha colmado todas
nuestras expectativas"
"hoy hemos
participado de un hecho cultural, creo, sin precedentes
en el distrito y estoy muy orgulloso de que en
muy poco tiempo pudiéramos organizar conjuntamente
con el Instituto Cultural de la provincia, como
para que nuestra gente disfrute de una puesta
teatral de este calibre"
La
obra se desarrolló con un elenco de 20
actores en escena- entre los que destacaron Joaquín
Furriel, Betiana Blum y Antonio Grimau- compartieron
el espacio escénico, junto a grupos de
vecinos del distrito, invitados a participar en
las escenas de conjunto, con dirección
general de Eva Halac.
La
presentación se realizó al aire
libre frente a la plaza Brown, donde en un escenario
natural, de adoquines se desarrolló esta
puesta que incluyó numerosos extras, caballos
y automóviles que pertenecen a vecinos
nativos de Alte.Brown, notables escenas de acción,
todo enmarcado con luz y sonido que se llevaron
el cerrado aplauso del numeroso público
que colmó las gradas que fueron armadas
para la ocasión, tanto en la primera como
en la segunda función y que participó
animadamente de esta entrega de gran calidad y
despliegue, que llegó al distrito a través
del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos
Aires y la Municipalidad de Almirante Brown.
El
"guapo", personaje descripto por Samuel
Eichelbaum en su obra, resulta ser un paradigma,
casi el ícono de una época. Su protagonista,
Ecuménico López, que mata para salvar
el honor de su caudillo y va a la cárcel,
se autodefine con estas palabras... "No soy
una taba que pueda caer de un lao o de otro. Yo
caigo en lo que caen los hombres, ni aunque me
espere el degüello a la vuelta de la esquina"
El
guapo era, un personaje temido y respetado a la
vez. Hombre de palabra, ostentaba el galardón
máximo de la hombría que se ganaba
sin estridencias ni golpes de suerte. Por lo general
de profesión carrero, domador de caballos
o matarife, el guapo se movía en un medio
difícil y hostil donde el derecho a vivir
se ganaba todos los días. Una suerte de
mezcla entre el hombre de la ciudad y el campesino.
El guapo rendía culto al coraje y estaba,
habitualmente, al servicio del comité que
alquilaba su valor y su destreza con el cuchillo,
dándole como contrapartida, su protección.
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