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Director Propietario: Rev. Dr. Rubén Orlando Contreras Año 2 Nº 24 - Septiembre 2007 Reg. de Prop. Intelectual RPI Nº 552536 DISTRIBUCION GRATUITA
¿Cómo nos afectará el cambio climático?
Los últimos estudios confirman la gravedad del problema, con catástrofes naturales en aumento y consecuencias económicas muy negativas, aunque explican cómo evitarlo
Rev. Dr. Rubén Orlando Contreras

Muy pocos científicos cuestionan ya la realidad del cambio climático. Los estudios más recientes identifican diversos extremos climáticos y pruebas que incluyen cambios en los vientos, las precipitaciones, la salinidad de los océanos, el hielo marino o las capas de hielo. Hoy, en Argentina, nos encontramos ante fenómenos naturales extremos como la sequía o las lluvias torrenciales se harán más frecuentes y las temperaturas podrían subir hasta 8º C a finales de siglo. Para frenar este problema, los expertos recomiendan tomar desde ya medidas drásticas en el actual modelo energético, y reducir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

El AR4, último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), publicado a principios de febrero del presente año, asegura que el cambio climático ya está afectando al planeta y lo va a seguir haciendo sino se toman medidas urgentes para reducir las emisiones de GEI. El IPCC fue creado en 1988 por las Naciones Unidas y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) tras detectar el problema del cambio climático mundial, y sus informes son, cuando menos, independientes.

La concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2), el GEI más importante, es la más alta de los últimos 650.000 años y un 35% más alta que antes de la revolución industrial. Dependiendo de la cantidad de GEI que se emita, el IPCC cree que durante este siglo la temperatura mundial podría incrementarse entre 1 y 6,3º C. Para las próximas dos décadas, todos los escenarios apuntan a un calentamiento de 0,2º C.

Por su parte, el pasado octubre, el conocido como "informe Stern" sacudió también la opinión pública internacional. Por primera vez un gobierno, el británico, encargaba un estudio a un economista, Sir Nicholas Stern, para cuantificar las repercusiones del cambio climático en la economía mundial.

El informe asegura que, de seguir como hasta ahora, el nivel de GEI podría triplicarse a finales de este siglo, lo que podría representar pérdidas de hasta el 20% del PIB mundial, afectando especialmente a los países más pobres: inundaciones, aumentos del nivel del mar, deshielos, sequías, hambrunas, movimientos migratorios masivos, falta de agua potable, problema que en el presente año ya a ocurrido en nuestro país, en la Provincia del Chaco y Neuquén, transformación de zonas cultivables en tierras secas y estériles, etc. Según el economista británico, durante las próximas décadas podría producirse una situación similar a la de las grandes guerras mundiales, algo realmente para tener en cuenta..

Sin embargo, el informe aseguraba que con una inversión anual del 1% del PIB mundial se evitarían las peores consecuencias. No es de extrañar, por tanto, que diversas aseguradoras estadounidenses, como Allstate, o europeas, como Swiss Re y Munich Re, estén ya calculando los riesgos para aumentar los precios de sus pólizas o negarse a dar cobertura en las zonas de más peligro.

Estados Unidos, principal emisor de GEI, sigue sin firmar el Protocolo de Kyoto, y su presidente continúa reacio a reconocer el problema. Sin embargo, George Bush cuenta cada vez con menos apoyos en su país. Pesos pesados del Congreso norteamericano, como el republicano John McCain o el demócrata Joe Biden, participaban recientemente en un coloquio para dejar bien en claro que no todos los políticos de su país avalan la decisión del Ejecutivo de Bush. Asimismo, la sociedad científica más importante del mundo, la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS en sus siglas inglesas) publicaba recientemente su primer consenso sobre el calentamiento global, al que calificó como una "evidencia científica clara" y una "progresiva amenaza" para la sociedad.

Asimismo, el documental "Una verdad incómoda", del ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, está avivando en los últimos meses el debate, no sólo en su país, sino en todo el mundo. Según Pedro Gómez Romero, experto en energía y nuevos materiales del CSIC, "salvo unas pocas afirmaciones categóricas que los científicos formularían con matizaciones por formación o deformación profesional, es esencialmente correcto." Por el contrario, Xavier Sala, catedrático de la Universidad de Columbia, se basa en los últimos datos del IPCC para considerarla una película exagerada y alarmista, y le recuerda a Gore que tampoco hizo caso a los científicos en su época de vicepresidente.

Pero, la realidad de todo esto es que, no necesitamos películas informativas para darnos cuenta de estos hechos, ya sea en el mundo o en nuestro propio país, donde ni los políticos ni desde le gobierno mismo, se hace nada para paliar esta gravísima situación, teniendo en cuenta los más de siete millones de argentinos que padecen situaciones extremas, en el Gran Buenos Aires, como la cuenca del Plata-Riachuelo, para nombrar algunas, donde lo único que se escuchan son promesas que nunca llegan a cumplirse.

Lejos estamos, de retornar a aquellos días, en que el hombre se gozaba de vivir en el Paraíso Terrenal, hoy convertido en el gran basural.