INICIO
ANTERIOR
OPINION
ARCHIVO
SUSCRIPCION ENCUESTAS SUPLEMENTOS CONTACTO
 
CAPOEIRA - La herencia de los esclavos
Hacia finales del S.XVI, centenas de esclavos llegaban a los espesos bosques de Palmares al norte de Brasil, sometidos a trabajar para los blancos, viviendo en campamentos escondidos llamados Quilombos.
Hacia finales del S.XVI, centenas de esclavos llegaban a los espesos bosques de Palmares al norte de Brasil, sometidos a trabajar para los blancos, viviendo en campamentos escondidos llamados Quilombos.

Nadie podía imaginar la escala ni la influencia que tendría este movimiento en la historia y en la cultura Brasileña. A raíz del tráfico de esclavos de ésta época se expandía en todo el norte de Brasil un arte claramente relacionado con la lucha de los negros por la libertad: la Capoeira. A los esclavos no se les permitía tener armas: ni pistolas ni cuchillos. Al tener las manos encadenadas, utilizaban los piés para valerse de una forma sinuosa, rítmica y astuta, parecida a los movimientos de un depredador. La lucha se camuflaba con danza y se acompañaba con música de instrumentos de percusión y del Berimbau (un instrumento fabricado con un palo de madera, un alambre tensado, y una calabaza hueca que hace de cuerpo de resonancia).

No hay ninguna fuente que determine exactamente cuándo y dónde se practicó la Capoeira por primera vez a como lucha sin armas. Puede que en Pernambuco o en Bahía. Lo que sí es seguro, es que proviene de las plantaciones de caña de azúcar del nordeste de Brasil. Lucha, danza, juego, canto, música, energía… Es difícil definir la Capoeira. Es más que un singular arte marcial. El Capoeirista se desplaza prácticamente en cuclillas, moviéndo los piés sin descanso, como felino a punto de saltar... El paso principal se llama Ginga. Sin Ginga no existe la Capoeira. Los capoeiristas estudian al contrincante gingando en espiral al ritmo de la música. Atacan con piernas voladoras a la altura del cuello, con las manos, los codos, o con la cabeza; pero siempre sorprendiéndo con movimientos improvisados, escabulléndose elegantemente cerca del suelo con giros y piruetas...

El luchador roza con el pié la sien del otro, da una voltereta en el aire, después se encoge girando sobre sí mismo como un patinador sobre hielo... Con un pié en forma de hoz, intenta sablear la pierna del contrincante (éste movimiento desequilibrante se llama Rasteira Baixa).Serpentean dos, tres, cuatro minutos. Fintan, engañan y sonríen mientras cae el sudor sobre la Roda: el círculo creado por los Capoeiristas. Un nuevo par sale al centro de la Roda, saluda con un gesto respetuoso al Gunga (Berimbau principal). Los instrumentos -y no los músicos- son el alma y el corazón de la Roda. La Capoeira estuvo prohibida y perseguida hasta 1930. Los arrestados que tenían suerte podrían asistir a un juicio. Los que no, eran enviados prisioneros a una isla bien apartada en el Atlántico.