La Cámara de Diputados de la Provincia
de Buenos Aires:
R
E S U E L V E
Dirigirse
al Poder Ejecutivo provincial y por su intermedio
al Ministerio de Seguridad, a fin de solicitarle
que a la mayor brevedad y en forma escrita,
informe a este Cuerpo sobre distintos aspectos
relacionados con la compra-venta de auto-partes,
los desarmaderos y la actividad delictiva que
gira en torno a ella, respondiendo las siguientes
preguntas:
1)
¿Cuántos desarmaderos, comercios
repuestos nuevos o usados y de compra y venta
de autopartes, carrocerías, motores armados
o semiarmados y chatarra se han inscripto en
el Registro de Control de Comercios Vinculados
a la Actividad de Automotores y Otros, discriminando
por rubros y municipios en lo que se encuentran
radicados?
2)
¿Cuántas infracciones al art.
10 de la Ley 13.081 se han constatado en el
último año, discriminando por
rubros y municipios en los que se encuentran
ubicados los establecimientos sancionados?
3)
De los establecimientos mencionados en el art.
10 de la Ley 13.081 ¿Cuántos han
sido denunciados penalmente por encontrarse
vinculados a actividades delictivas, en el último
año?
4)
¿Si existe un intercambio de información
permanente con el Registro Único de Desarmaderos
y Actividades Conexas, creado por artículo
9º de la Ley Nº 25.761 en el ámbito
de la Dirección Nacional de los Registros
Nacionales de la Propiedad del Automotor y de
Créditos Prendarios? En su caso, brinde
detalles del resultado obtenido por dicho intercambio
de información.
5)
¿Cuántas denuncias por robo u
hurto de automotores se han registrado en la
Provincia, en estos últimos cinco años?
6)
¿Cuáles han sido las zonas, los
días, las horas donde se han registrados
el mayor número de delitos vinculados
a la sustracción de automotores y qué
medidas puntuales se han adoptado para mitigar
dicho accionar delictivo? Brinde detalle de
los resultados obtenidos en el último
año.
7)
¿Sí ha habido personal policial
en actividad, retirado y/o exonerado de la fuerza,
vinculado a ilícitos cometidos mediante
esta particular modalidad delictiva que venimos
apuntando en los últimos cinco
años- y, en su caso, brinde detalles
de causas penales y administrativas iniciadas
y su estado actual?
8)
Toda otra información de interés
sobre el particular.
F U N D A M E N T O S
La seguridad continúa siendo uno de los
reclamos principales de nuestra sociedad desde
hace ya largo tiempo. Como ha sostenido la Diputada
Nacional Margarita Stolbizer, la inseguridad
ha dejado de ser una sensación
para pasar a ser el
resultado de
una trama mafiosa que combina delito, droga
y política y que padecemos todos los
que andamos por la calle sin guardaespaldas.
El accionar delictivo va mutando en su accionar
pero la matriz parece ser siempre la misma:
inequidad, exclusión, injusticia, corrupción,
mafias, complicidad del poder, impunidad.
El poder político de los últimos
veinte años no ha encontrado el rumbo
a la hora de enfrentar este flagelo. Todo parece
ser una larga lista de anuncios, en la que los
planes de seguridad se suceden en un devenir
de anuncios y nuevos fracasos.
Mientras tanto, el robo de automotores, los
desarmaderos y la comercialización de
autopartes, vuelve a concitar la atención
de la opinión pública a raíz
de lamentables sucesos que se han seguido como
una constante a lo largo de este último
año, si bien nunca dejaron de tener presencia
en nuestro medio.
La denuncia de conspiración realizada
por el Ministro Stornelli, no sólo vuelve
a poner en la mira la constante tensión
entre el poder político y algunos sectores
policiales, sino que también, se halla
ligada a ese particular segmento delictivo,
en el que la complicidad de algunos hombres
vinculados a las fuerzas de seguridad, no hace
más que confirmar que siguen vigente
las viejas prácticas.
Insistimos; el tema no es nuevo. En una reciente
nota firmada por Patricio Eleisegui, en el portal
iProfesional.com, se da cuanta de una serie
de datos a cerca de esta modalidad delictiva
y sus implicancias económicas. Allí
se sostiene que De los 85 automóviles
que se roban por día en el Conurbano
más de la mitad nunca aparecen, según
datos del Centro de Experimentación y
Seguridad Vial (CESVI). El mercado negro de
autopartes factura $327 millones por año,
pese a los más de 60.000 procedimientos
concretados por el Gobierno de la provincia
de Buenos Aires en los últimos dos años.
Todo parece indicar que, a pesar de las respuestas
que desde el Estado se intentar brindar para
mitigar esta actividad delictiva, el mundo del
hampa responde con nuevas modalidades, que hacen
pensar más en la impericia de los gobiernos
para dar respuestas a estas mutaciones, que
en soluciones serias y sostenidas en el tiempo
que la sociedad reclama.
Luego de la sanción de un marco legal
en nación (Ley 25.761) y en provincial
(ley 13.081), se ha pasado de los grandes desarmaderos
a los más pequeños, localizados
en la periferia, en los que se utilizan pequeños
talleres, quintas, bajo techo, para dificultar
el control aéreo. A estos nuevos desarmaderos
se los llama express. También
ha cambiado la modalidad de venta. Ahora se
denomina delivery o entrega a domicilio,
siendo éste el método más
común que se utiliza en la actualidad,
para operar más tranquilos en la clandestinidad.
Pero volvemos a insistir. El tema no es nuevo
y se reitera una y otra ves. Sino, recordemos
una nota del periodista Raúl Kollman
en el Diario Página 12, titulada Relaciones
peligrosas (domingo 12 de agosto de 2002),
que bien puede reproducirse hoy, cambiando sólo
los nombres de los involucrados. Allí
se decía:
La polémica
sobre la relación entre política,
policía y seguridad surgió esta
semana a raíz de las declaraciones del
viceministro de Justicia y Seguridad bonaerense,
Marcelo Saín. El funcionario señaló
que buena parte del crecimiento del clima de
inseguridad tiene que ver con dos internas:
la de policías bonaerenses contra Juan
Pablo Cafiero, pero fundamentalmente la interna
política del justicialismo en la que
quieren deteriorar al gobernador Felipe Solá
para que no se pueda volver a presentar como
candidato el año que viene. La idea es
que dirigentes del duhaldismo, especialmente
en el nivel de punteros, concejales, legisladores
y referentes distritales, boicotean a Solá,
transmiten eso a los jefes policiales y éstos
alientan a las bandas o las dejan hacer ....
Y, agregaba respecto del tema desarmaderos:
Hasta diciembre, a un levantador,
como llaman los desarmaderos a quien roba autos,
le daban 200 pesos por vehículo: ahora
pagan 800 por el mismo coche, entre 1000 y 1500
por uno importado y 2000 o más por una
4x4. Por una Trafic, por ejemplo, le dan 1000.
La roba, la deja durmiendo dos horas
en algún lugar del Gran Buenos Aires
para ver si tiene sistema Lo Jack o similar
los ladrones no tienen forma de saber
si el vehículo cuenta con esa protección
y después la lleva al desarmadero, que
lo convierte en 3000 pesos en repuestos. Lo
grueso del negocio delictivo está en
los desarmaderos, que son una de las mayores
fuentes de financiación policial y política
del momento. Esos verdaderos reducidores de
lo robado requieren de autorización municipal
y supuestamente están controlados por
los municipios. En otras palabras, alguna parte
del aparato político da el visto bueno
para que funcionen. Por supuesto que la otra
mitad es la complicidad policial, que consiste
en mirar para otro lado pese a que saben que
funcionan vendiendo el producto de lo robado
Hoy día, junto a la crisis económica
desatada a nivel mundial, se ha vuelto a poner
en auge el negocio del robo de autos
y la actividad del desguace de los mismos. El
escenario descrito por Kollman, no ha variado
mucho. Parece ser que, como siempre, existen
las bandas, los policías corruptos y
el nexo político que se favorece. Ya
lo reflejaba el periodista de Página
12, en la nota citada.
¿Necesitás
habilitar un desarmadero? Andá a verlo
al concejal tal o al secretario tal de parte
mía, aconseja el comisario, dando
la patada inicial al negocio ...
De todo este contexto, surge la necesidad de
requerirle al Poder Ejecutivo, una vez más,
mayores precisiones sobre su la utilización
de las herramientas con las que cuentas en esta
materia y que nos brinde un detallado informe
de la marcha de la seguridad en este tema puntual,
para poder realizar un mejor control sobre sus
políticas pública. Políticas
que, en materia de Seguridad, desde nuestro
Partido hemos denunciado como inexistentes.
Pues si en algo se han caracterizados los distintos
gobiernos que se han sucedido en la Provincia,
desde la década del 90 hasta el
presente, ha sido la ausencia total de un Plan
Integral en materia de Seguridad Pública
Ciudadana que, sostenido en el tiempo, permita
combatir este flagelo.
Como lo ha sostenido Stolbizer, en una reciente
nota de opinión,
hasta ahora,
solo se han tratado de medidas planteadas frente
a la demanda social; a veces la conmoción
creada por un caso particular; pero siempre
como parches sobre las consecuencias, que no
responden a un plan para erradicar las causas
y condiciones que favorecen el delito, ni a
una acción eficaz que lo reprima y condene
...
Por las razones expuestas, solicitamos a los
Señores Diputados que nos acompañen
en esta iniciativa.
Diputado
Provincial
Marcelo
Diaz