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A
manera de prólogo
POR DANIEL PARCERO
Durante
los últimos cinco año -hasta el
triste 13 de julio de 1993-, durante todo ese
tiempo, parte de él o por períodos
-según cada caso- en que nos desempeñamos
laboralmente como periodistas destacados en 'gremiales´,
la dinámica de nuestra actividad profesional
nos llevó a reencontrarnos cotidiana o
periódicamente en los lugares habituales
donde se han venido desarrollando los acontecimientos
en los cuales abrevamos para el cumplimiento de
nuestras funciones -ya sea la sala de periodistas
del edificio del viejo Ministerio de Trabajo de
la calle Diagonal, la del nuevo edificio, la calle,
cuando por largo período dejamos de tener
sala, y siempre la calle; porque allá es
donde se arma el espejo que habrá de ser
la historia, con sus movilizaciones obreras, obrero-estudiantiles,
obrero-profesionales, de trabajadores activos
y pasivos, en conferencias de prensa, confederales,
congresos cegetistas y ceteatistas, comidas of
de records o de trabajo con gremialistas, y en
reuniones propias entre amigos que cumplimos desde
distintos medios la actividad en que se ha forjado
nuestra amistad-, coincidíamos en la constante
preocupación por la salud de Germán.
No pudo ser "casualidad".
Es
que Germán fue algo más que el sindicalista
que protagonizara una importante etapa de nuestra
historia reciente; algo más que una fuente
de información debidamente capacitada y
más allá de todo ideologismo.
Hay
tantas maneras de no ser
tanta conciencia sin saber
adormecida...
La
pregunta infaltable, fuera del interés
periodístico, pero mucho más allá
o mucho más acá, era inevitable
entre nosotros : ¿Qué sabes de Germán?.
Y en cada oportunidad que uno de nosotros tuvo,
durante todo aquél tiempo, de entrevistar
a Víctor De Gennaro, Carlos Casinelli,
y otros dirigentes de la ATE, o de encontrarse
en alguna cobertura en la reunión anual
de la Organización Internacional del Trabajo
con el siempre cordial Carlos Custer, no faltó
la inquietud al respecto a la espera de una respuesta
alentadora que nos pudiera confirmar con certeza,
cualquier proceso de recuperación del infatigable,
hasta en la agonía, dirigente de los trabajadores
estatales.
continua
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