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ENTREVISTA
 
Alfredo Genovesi: Un socialista desprovisto de piel de “gorila”

Sin edad constitucional para ejercer el cargo fue electo
concejal de Lanús por el socialismo en 1960, banca a la que
pudo acceder a la mitad del mandato, y ejercicio que fuera
interrumpido por el golpe militar de 1962.

Suma hoy 66 años y en su haber está el haber sido delegado
gremial bancario entre 1959 y 60, abogado, docente
universitario, autor de decenas de trabajos investigación
histórico-social en forma de libro-folleto, directivo
fomentista; dirigente socialista y candidato en
representación partidaria en diversas elecciones en dis
tintos cargos electivos. Pero fundamentalmente un
incansable militante y propagandista del socialismo.

En el transcurso de la entrevista, realizada en el estudio
de su domicilio particular, el diálogo fue interrumpido en
ocasión de tener que atender a más de un cliente, a quienes
al despedir no dejó de panfletear, como lo hizo con
nosotros al finalizar, con trabajos de su autoría “para que
lean cuando tengan un tiempito”.

Es imposible en el ámbito que nos movemos, como quien lo
haga en cualquier rubro profesional o universitario, en lo
político o en lo cultural de la región, no reconocer en el
infatigable Genovessi, al histórico socialista de Lanús.

Los periodistas recibimos “militantemente”, de manera
periódica, sus comunicados de prensa referidos a
actividades académicas, sociales y políticas que lo tienen
como protagonista.

Cordial, extremadamente sencillo, autocrítico y firme en
sus convicciones ideológicas, no sería exagerado afirmar
que se trata de la expresión sureña del socialismo
histórico eximido de la categorización de gorila. Querido y
respetado por comunistas, radicales, conservadores y
peronistas.

 

El conscripto socialista

¿Cómo se incorpora a la política?
Siempre he tenido una preocupación por las cuestiones públicas. Desde la escuela primaria; pasando por la secundaria y en la universidad.
Me afilié al Partido Socialista sin aditamentos, en setiembre del año 57, estando en el servicio militar. No se si será compatible o no, estando en el servicio militar y tener filiación política, pero el caso es que fue así.
Me parecía que esas preocupaciones eran sustanciales para resolver problemas sociales.
Se trataba de un partido socialista que tenía algunos próceres incomparados: Alfredo Palacios, Nicolás Repeto, y no hago mas nombres para evitar cualquier discrepancia.
En julio del ‘58, el Partido Socialista se dividió a pesar de los próceres.
Yo estuve en el Congreso de Rosario donde se concreta la división histórica entre los “democráticos”, orientados por Américo Ghioldi, y los “argentinos”, cuyo Secretario General fue Ramón Muñiz, aunque personas mas conocidas eran Alfredo Palacios y Alicia Moreau de Justo, o Sánchez Viamonte.
Fue al poco tiempo de cuando participamos en la elección de feberero del 58, donde levantamos la fórmula Palacios- Sánchez Viamonte. Fue cuando ganaron Frondizi-Gómez con el apoyo peronismo.
La división socialista del 58 por acá fue muy desigual. Los socialistas democráticos y Repeto tuvieron mayoría, y los locales partidarios a su favor. Es decir, Escalada Este, Escalada Oeste, Valentín Alsina, Lanús Este y Lanús Oeste.
Fui de los que nos incorporamos al Socialismo Argentino y participamos en las elecciones del 60; la primera vez que divididos fuimos a elecciones en Lanús. El peronismo votó en blanco, es una manera de decir, porque muchos peronistas votaron por nuestras listas. Sacamos 14.000 votos y el democrático 17.000. Ambos sacamos concejales y el peronismo fue mayoría votando en blanco.
En esa oportunidad, es que fui electo concejal; pero llegué al Deliberante sin la edad constitucional, de manera tal que previo debate, largo y fatigoso por las referencias históricas, se resolvió no rechazar mi, diploma sino que debía esperar mi incorporación hasta que cumpliera 25 años, cuando apenas tenía 23.
Fui el candidato a concejal electo más joven de la historia de Buenos Aires. No sé si es un mérito o no.
El impugnante por el radicalismo, fue el doctor Yoliban Biglieri, con quien la historia luego me acercó mucho, y que muriera recientemente, habiéndome tocado hablar en el Cementerio de Lanús al despedir sus restos. Hoy tendría 80
años para agosto.-Y tenían razón a pesar de mis argumentaciones sobre que si me había elegido la gente estaba bien elegido; cosa que es un error porque para algo esta la ley, y hay que cumplirla.
Para el 61, ya con la edad requerida, fui incorporado al cuerpo hasta el golpe de marzo del 62 en que el mandato fue interrumpido imposición. Me di el gusto de ser concejal desde octubre del 61 hasta marzo del 62

¿Por qué el socialismo?
Porque el socialismo es siempre una aspiración para el futuro; y es lógico que esa aspiración la tengan los jóvenes y no los viejos. Una propuesta de cambio para la sociedad. Hay que cambiar el régimen económico y hay que imponer la propiedad colectiva de los medios de producción. Hay que imponer la paz y un sistema democrático de gobierno donde el socialismo debe tener un criterio amplio de pluralidad.
Es probable que ustedes me interrumpan y me digan ¿pero usted a aprobado o apoyado algunos regímenes políticos que no se caracterizaron por la pluralidad?. Si es verdad, y además estoy convencido de que cada país transita un camino
propio, de tal manera que no podemos copiar. Lo importante es que Argentina transite un camino de construcción de socialismo, en la oportunidad histórica que corresponda y con una correlación de fuerzas que lo permitan, acorde a la
tradición y el interés argentino.

¿Cuál fue el disparador que lo hizo definirse ideológicamente?
Creo que por algunos personajes históricos del momento, como Palacios, que provocaban una convocatoria muy especial. No hablo de los jefes políticos, los que a veces sin tener condiciones si tienen influencias pero líderes políticos que influyen al conjunto, existen en todas las agrupaciones. Palacios era la figura, para mí, más atractiva.


“Uno pretende influenciar a todos, pero por ahí logra hacerlo sólo con la familia”

¿Qué le atrajo de la figura de Palacios, viviendo en un distrito cuyos habitantes fueron vinculados estrechamiento al peronismo?
La influencia de Palacios en esta zona fue anterior. Palacios participó de los movimientos por la autonomía de Lanús en el año 1919. Se trató de un episodio importante aunque no central.
El radicalismo existía y también fueron partícipes del movimiento de autonomía, porque en Lanús el tema siempre tuvo como oponente principal al respecto a Alberto Barceló, el jefe político de los conservadores quien pretendía a dividir el distrito. Todo este movimiento logró evitarlo hasta la caída de Barceló, que se produce en el 43. La autonomía se da en el 44. Es cuando los grupos
conservadores se diluyen, y la clase obrera tuvo alojamiento, y aún hoy, en el peronismo. El socialismo aspira a tener influencia en la clase obrera, pero en la
práctica, lo tiene en la intelectualidad. Porque uno pretende influenciar a todos, pero, por ahí, solo puede hacerlo con la familia.

¿Qué sectores del movimiento obrero se insertaron en elpartido?
En Escalada, por ejemplo, por una gran influencia de los sindicalistas provinentes del pensamiento socialista, del comunismo y el anarquismo, venían de los talleres de la Unión Ferroviaria.
Y miren como son las paradojas, que el primero que habla de que “Perón es el primer trabajador”, es el titular de la Unión Ferroviaria. Fue José Domenech, vecino de Remedios de Escalada y afiliado Socialista. Tuvo la habilidad oratoria
de calificar a Perón en un petitorio público de los que se hacían en esa época en la Secretaría Previsión, diciéndole: “Usted tiene que ser el primer trabajador”. Perón lo aceptó con gracia, al punto de que cuando se hace la Marcha se
incorpora esa frase y también al lenguaje histórico del peronismo. Por supuesto que quien se lo dijo, no se incorporó al peronismo. Pasaron los años y hasta el propio Domenech decía que lo había dicho en otro sentido.

“Algo sectarios para interpretar al movimiento del
peronismo”


Volviendo al 58... Venían de haber estado tolerando la autodenominada Revolución Libertadora…
A lo mejor “tolerando” es una palabra de complacencia que puede ser agradable para repetirla en el futuro. En verdad, el Partido tuvo una interpretación algo sectaria para interpretar al movimientismo del 45 en adelante. Las cuestiones internacionales influyeron también en las cuestiones de recíproca intolerancia de Perón con los movimientos de izquierda, y de éstos con Perón. Nunca se
buscar se buscaron tendencias entre ambos, aunque si debe destacarse que hubo una tentativa en el 53 con Enrique Dickman, pero no tuvo buena respuesta en el seno del partido. Se mantuvo una oposición tenaz.
La caída de Perón con el golpe del 55, era en definitiva un golpe de carácter militar con alguna anuencia internacional, pero no nos engañemos: el tema del
enfrentamiento religioso que planteó Perón con la Iglesia Católica, creo que fue determinante con muchas actitudes de alineamiento. No era fácil alinearse contra Perón si no se tenía como aliado principal a la Iglesia. Ocurrió en junio
del 55 y en setiembre,

¿Por una cuestión de poder o por un aval ético?
Creo que hay una expresión de poder; y no quiero plantear ética estaba de un lado, y la no ética del otro. Hubo un enfrentamiento de poder que nunca entendimos totalmente. Yo escuché los discursos de Perón de noviembre del 54 haciendo una enumeración obispo por obispo... “Este es contrera, este es favorable, bien y este pésimo” y eso fue lo de menos, porque en definitiva... un presidente de la República que critique a los obispos...hemos tenido obispos
expulsados del país en el gobierno de Roca, así que se trató de una idea muy original de Perón. Pero tuvo un enfrentamiento muy grave luego de los sucesos de junio del 55. No quiero engañar a nadie, ni hacer imputaciones históricas que son muy difíciles de probar, pero es muy difícil incendiar una Iglesia sino se tiene la complacencia de los órganos de seguridad. Yo vi las iglesias quemadas y vi el dolor de muchos creyentes y militantes católicos ante ese episodio nuevo en la Argentina. Enfrentamientos con la Iglesia hubieron muchos, por ejemplo, por el divorcio, la enseñanza laica.
Ahora, llegar a la quema de Iglesias, no se conocía.
Y después vino setiembre del 55. Ustedes me hablan de si hubo complacencia de parte del Partido Socialista: Sí, hubo complacencia y es posible que algo más en algunos casos.
Sí, y esto motivó algunas disputas futuras, y porque el episodio histórico del peronismo ha sido revaluado, creo por los peronistas y por los que no son peronistas. El Partido integró la Junta Consultiva Nacional con cuatro miembros: Moreau de Justo, Muñíz, Ghioldi y Nicolás Repeto -aunque después en la división tuvieron posiciones distintas, pero no se imputaban entre sí, si la Junta
Consultiva en definitiva era una Junta de complacencia. Estabilidad y además no tenía capacidad decisoria, y eso quedó demostrado de frente a algunos episodios como los fusilamientos del 56, donde la Junta Consultiva no tuvo
participación.

¿De alguna manera legalizaba la actividad del gobierno militar dándole un cariz democrático?
Le daba un carácter de pluralidad. Y creo que por eso lo alentó el Presidente Aramburo quien desconocía la consigna del General Lonardi, de “ni vencedores ni vencidos” expresada por él en setiembre del 55, y que debería recodarse. Una valorización útil que, junto a Lonardi, nadie recuerda. Los peronistas, porque estuvieron siempre enojados con él, y los no peronistas, porque los abandonó
en las disidencias iniciales. Porque después del 13 de noviembre del 55, asume Aramburu y la política es distinta, expresada con claridad con los fusilamientos del General Valle. Y en esto quiero expresar que el actual presidente Kirchner ha invitado a la hija de Valle, Susana, a un acto recordatorio en la Casa de Gobierno y me parece bien, porque se deben recordar estas cosas. La pena de muerte
siempre ha sido un episodio deficitario de la historia argentina. Nosotros, en Lanús, teníamos a un escribano, Clemente Ross, que fuera jefe del Registro, y hemos tenido algunos otros vecinos que fueron fusilados aquí. Un episodio cruel que hay que impugnarlo, al margen de la opinión que pueda merecerle a cada uno el peronismo como etapa histórica.

El peronismo no comulgaba con el socialismo de Ghioldi...
Ni con el de Palacios.

Pero fue más tolerante...

Si uno se pregunta con qué votos ganó Palacios, creo que con votos peronistas, aunque Perón nunca ordenó votar a Palacios. Ah, y muchos votos comunistas, porque el PC fue más expreso, porque sí lo dijeron.

¿En qué considera que falló el partido, que no pudo convertirse un partido de masas?
A la clase obrera se le presentó una disyuntiva frente al peronismo y se incorporó a él.
No digo que habría que haberse incorporado al peronismo, aunque hubo socialistas que lo hicieron, como Angel Borlenghi, que años después fuera Ministro de Interior de Perón. Y ¿de dónde lo sacó Perón? ¿de un aviso en el
diario?. No, era el Secretario General de la Confederación General de Empleados de Comercio. Y Atilio Bramuglia, que fue canciller de Perón también venía del socialismo.
El socialismo tuvo un enfrentamiento en la primera y segunda presidencia de Perón porque le impedía tener influencia en los sectores de la clase obrera que habían sido captados por el peronismo. De ahí el drama principal de la disminución de los adhesiones. Es como una actitud política correcta, pero tener una actitud intransigente con las religiones. La gente por ah coincide con uno, pero cuando mucho el acento en la disputa religiosa, la gente se te aparta.

Acá, concretamente ¿cuál fue la razón?
La adhesión. Creo que la adhesión a Perón recibida de parte de la clase obrera.
Otro hecho, fue cuando Perón habilita a los políticos a hablar después del golpe de junio de 1955. El mensaje de Palacios era que debía renunciar y no se lo permitieron expresar. Otros si hablaron. Frondizi, refiriéndose a “una franja de vasallaje que se imponía Perón a la Argentina por los contratos con la California. -aunque su política ( la de Frondizi) después del 58 fue otra cosa-. Luciano Molina, al hablar por el Partido Demócrata Progresista, quien se refirió a las cuestiones económicas, la disminución de la producción. También habló Vicente Solano Lima por el Partido Conservador, e impugnó a Perón por la persecución a
la Iglesia Católica. Muchos años después la vida lo reacerca al peronismo, y llegó a hablar aquí en Lanús, años después sobre que “El Partido Conservador
Debía privilegiar una política del corazón y no de persecución”, claro, entonces tenía una media palabra de Perón de buscar acuerdos acción política futura, y así ocurrió en el 73, con la candidatura a Vicepresidente de él. Pensar que durante el primer peronismo tuvo que exiliarse en Montevideo... Pero la política es así: hoy somos amigos y mañana dejamos de serlo y a la inversa. A veces uno invoca amistades o coincidencias que nunca ha tenido. Me estoy acordando de Ricardo Balbín en el entierro de Perón, donde invocó una amistad que nunca tuvo. En política se pueden invocar amistades que nunca se han practicado. Es así.

¿En algún momento pasó por sus cabezas que podrían llegar sumar a la clase trabajadora?
Yo creo que sí. Y ese ha sido un punto de discusión muy grande. Yo no veía desarrollada la idea sobre que busquemos un acuerdo tardío con Perón. Eso no lo vi en la idea de los personajes más influyentes; lo vi en que si nosotros
tenemos una ubicación de clase, hay que estar con la clase y esto se desarrolló a regañadientes en algunos casos, con convencimiento en otras. Cuando Frondizi adopta una actitud represiva con el Plan CONINTES, y era el momento más fácil de tener una coincidencia en la acción con muchos sectores del peronismo, aunque en la acción no implicara que ellos nos absorbieran o que se incorporaran a nosotros.

Sin embargo en esa época existen sectores del socialismo que sin incorporarse al peronismo, dan su apoyo crítico con independencia…
Un sector sobreviviente del Partido Socialista de la Revolución Nacional que había a propiciado Enrique Dickman a partir del año 53 en que se entrevistó con Perón, y coincidió en algunos aspectos. Después del 55 y luego del 58, van surgiendo sectores del socialismo, algunos de carácter nacional, que dicen que es imprescindible encontrar un camino común. Me acuerdo de David Tifferman,
quien había tenido proclamas adversas al peronismo y favorables al golpe, que fue hacia la búsqueda y acercamiento, al punto tal que entrevistó a Perón en Madrid y Perón le dijo “Que quiere usted con los socialistas?. Si no han interpretado al 17 de Octubre del 45, menos lo van a interpretar ahora”. Una exageración. Uno no entiende algo ahora, pero, por ah lo entiende dentro de 20 años. Siempre hay tiempo para rectificaciones. No siempre la influencia es lamisca. Una cosa es interpretar a Perón hoy, y otra en el 45.

Suena a autocrítica...

Creo que sí. La autocrítica está siempre presente.

“Un partido deliberativo mas que otra cosa”

¿Cómo entienden el surgimiento de los focos insurreccionales?
Tomar el poder por la vía violenta es un episodio histórico constante. No lo inventaron los guerrilleros latinoamericanos el siglo pasado. El que quiere tomar el poder busca las vías mas adecuadas de acuerdo a su convencimiento y la correlación de fuerzas respecto al poder real.
Durante el último período de Illía surgieron algunos grupos que tenían la influencia de los fenómenos internacionales: Cuba, la propia Vietman. La figura de Guevara tuvo una influencia importante como paradigma para la juventud de
aquel entonces.
Los dos grupos principales fueron el Ejército RevolucionarPueblo y los Montoneros. En los Montoneros, la mayor partevenía de formación católica, y tomaron al peronismo comopunto de referencia ideológica; es decir “la acción
política nos va a llevar a tomar el poder por la vía armada, por lo que necesitamos la referencia política delperonismo para la base social”. Bueno es una tesis. El ERP, en cambio, al principio comenzó con una tendencia de simpatías hacia el trotsquismo, pero luego se aleó en una tendencia favorable a la experiencia cubana, inclinándose al campo de los países socialistas.

¿El ERP surge de una escisión del Partido Socialista?
Del Partido Socialista de los Trabajadores, que se dividieron. Unos tomaron el camino de lo que fue “El Combatiente”, con Santucho; otros siguieron a Nahuel
Moreno, logrando obtener personería como PST y presentando la fórmula Coral-Nora Ciaponne, a la presidencia y vice de la República

Pero el PST surge de un desprendimiento del PSA. En el Partido Socialista ¿se debatió?.
En 1965, Coral tuvo expresiones favorables hacia la guerrilla de América Latina, al punto de decir que: “desde el próximo año países latinoamericanos entrarían en éste proceso...” y creó un grave problema interno. Una exageración. Hasta Guevara, desde su lugar, se equivocó en respecto a la correlación de fuerzas, planteando una batalla destinada a la derrota.

¿Considera que ustedes partidariamente también erraron en el análisis? Porque al socialismo se lo referencia más como una especie de partido porteño, distanciado del cordón obrero donde se debía plantearse la lucha de clases...

Los personajes principales del partido sí estaban en la Capital, pero la influencia del Partido Socialista en la etapa inicial del peronismo todavía sobrevivía en algunos sectores. En el año 48 en la primera elección de Lanús, sacamos dos concejales, Hermita y Míguez -con el vigente entonces de representación proporcional-. Debe haber sido la mejor elección del socialismo en la historia de Lanús sin proscripción del peronismo.
En el 58, hubo una buena elección y se sacaron tres concejales: fueron Del Pino, Gianone y Rimoldi -que aun vive- cuando el peronismo estaba proscripto, pero votó a la UCRI.
A los socialistas siempre les preocupó la cuestión municipal exageradamente, pero también hubo un vínculo con una realidad política. El socialismo podía tener avances en algunos municipios independientemente de sus deficiencias
electorales en la provincia y la Nación.
Me acuerdo de personajes socialistas municipales que son característicos de una época. Por ejemplo, en Lanús en el año 63, en la elección presidencial, éramos el PSA, y llevamos como candidato a senador a Ramón Muñiz, un hombre que había nacido en Bahía Blanca. Nos fuimos al bar de enfrente de la Plaza Belgrano donde se me ocurrió decirle al mozo: “trátelo bien a este amigo que es candidato a gobernador” . El mozo dijo: “ah, usted es Bronzini. Un
personaje instalado políticamente como socialista, pero, que había sido intendente de Mar del Plata y como socialista democrático.

¿Por qué considera que les ha costado instalarse en lugares como estos de intensa conglomeración obrera, y no en Mar del Plata, por ejemplo?
Bronzini tenía una influencia muy especial con los centros fomentistas y Mar del Plata, es una ciudad turística que debe atraer al turista y garantizar los servicios
esenciales. Esa articulación era el fuerte de Bronzini. Al punto tal que en el año 58, en que Palacios era candidato presidencial y Bronzini a Intendente municipal, al primero se le ocurrió que debía hablarse poniendo el acento contra
el juego, algo que generó un enfrentamiento entre ambos, y que culminó en el levantamiento acto. En el año 59, ya producida la división, Palacios volvió a hablar en la Plaza San Martín y recuerdo que habló contra el juego, y reclamó frente al gobernador Antonio Alende que queme en la plaza pública los juegos de azar, como había hecho la Asamblea del Año Trece con los instrumentos de tortura. Esto no le cayó muy bien a Bronzini, dado que el juego era un instrumento de atracción turística.

¿Tampoco esto se debatía internamente?
No. Hay cosas que mejor no debatirlas, porque tampoco el Partido Socialista ha sido un partido vertical. El PS es la deliberación permanente, la asamblea, la discusión, el pido la palabra y hablo contra el que la pidió primero...es una
tradición difícil de superar.

¿Más deliberativo que resolutivo?
Sí, es más deliberativo que otra cosa. Muchos candidatos a parlamentarios frustrados -risas-.

¿Una de las razones que contribuyera a no lograr una mayor inserción social?
La oportunidad de la historia, no es la da nuestros deseos, sino la correlación de fuerzas. Lo que ocurrió, ocurrió. La historia la interpretamos en función de la lucha de clases, entonces, hay una sociedad dominante y una sociedad
dominada, y esta correlación no se ha podido superar hasta hoy.
El peronismo participa en la lucha de clases, pero sobre la base de los sectores dominantes; deben dar algo para no perder todo. Esa idea de Perón.

¿Considera que el peronismo es un movimiento burgués?
Creo que no es la calificación. Tiene una composición de clase que no está especialmente en la burguesía, y tiene una ideología de conciliación de clases. No de lucha de clases. De conciliación de clase, de lo que habla la Iglesia Católica, por ejemplo, o el partido radical

El socialismo en la práctica ¿ha sido un movimiento burgués?
Ha sido un movimiento con una honda preocupación electoral-parlamentaria, en cada etapa que pudo conseguir esos cargos. Esto deforma a cualquier partido por más avanzado que sea. Si se puede obtener una banca parlamentaria, la
banca permite designar colaboradores, secretarios. Es evidente que....

Digamos ¿que la lucha de clases haga agua?
Claro, es evidente. La lucha es por la banca. Es un tema difícil. En algunos países europeos también ha ocurrido.

¿Y por qué cree que no prosperó el socialismo en el conurbano,y sí en lugares específicos como el de Mar del Plata con Bronzini?
Aquí el socialismo no ha tenido gran influencia en los sectores fomentistas de la zona.
Aunque en mi caso he sido 14 años presidente de la Sociedad Fomento y Deportivo O´ Higgins. Para mi fue importante. En mi caso, creo que provoco más cariño que adhesión. Y estoy orgulloso porque de algo debo estarlo. Mucha gente me tiene simpatía, pero no adhesión a lo que propongo o hago desde
la política, y tengo conciencia de ello y no me engaño. Los afectos son independientes de las ubicaciones ideológicas y hay que aceptarlo.

A veces se denomina al tronco socialista como socialismo “amarillo” ¿que quiere significarse?
El “amarillismo” es un poco disfrazar nuestros convencimientos, y no querer hacer críticas al sistema social y económico que es el capitalismo. Uno puede estar formalmente en contra, pero en la práctica tener políticas de coincidencia de conciliación de clases con los sectoresdominantes. Siempre surgen sectores que comienzan con una oposición pero después concilian, es una constante en la política.

¿Alguna vez se sintió “gorila”.?
No. Tengo una interpretación, y quizá esta conversación ayude entenderla, a partir de una formación, que me impide tener una actitud desembozada contra el peronismo. Y no debe entenderse como una actitud demagógica para captar
voluntades peronistas. En todo caso, también tengo una influencia histórica y personal -y no la última y desgraciada que he tenido con la muerte de mi hijo- sino que toda pasó en la etapa principal del peronismo.
Recuerdo haber hecho una composición en 6° de la escuela primaria por la nacionalización de los ferrocarrilles, donde digo que luego de la “nacionalización” yo escuchaba a los trenes que decían “ya son nuestros” . Una cosa que, obviamente, no podía haber escuchado decir nunca, pero era una actitud favorable a la nacionalización de los ferrocarriles. Y cómo no me iba a influir, si estamos hablando del 48 y yo soy del 36. Haber escuchado a Perón por radio....tener presente que indudablemente ha influido en uno. Los trenes no hablan, entonces imaginé que sí lo hacían. Era una conciencia favorable, inconsciente a favor de la estatización. Hoy es consciente, y lo seguiré
reafirmando.

A solas con usted mismo ¿nunca envidió el gran movimiento de masas que supo ser peronismo?
Envidiar no, porque yo no soy de envidiar. Pero sí creo que para el éxito político es necesario un movimiento de masas. Si el movimiento está dirigido por una minoría y son los más influyentes, y los más decisivos, seguramente estará
condenado al fracaso. En Cuba, donde existe un movimiento de masas que he visto, o el caso de Lula o Chávez, me provocan una predisposición a favor, y no por los dirigentes, sino por el movimiento de masas que han sido capaces de generar. Algunos sectores de izquierda no comparten esta idea y mantienen una actitud de celos. Y las cosas son así; el movimiento de masa en Argentina es el
peronismo.
Pero no existe fenómeno político eterno; se producen cambios, y a veces, superan nuestras propias vidas. Yrigoyen tuvo un movimiento de masas que se diluyó después de su muerte. El surgimiento de otra movimiento puede tener
la adhesión de aquello que puede ser capaz de rescatar. La propia elección del triunfo peronista del 46, fue Alem, Yrigoyen y Perón. Perón estimuló a la Unión Cívica Radical Junta Renovadora. Quijano no venía de la virginidad política, venía de allí. Y los diputados más destacados de Perón, en la primer etapa, no eran de extracción radical, como Bustos Fierro, Diáz de Vivar, Benítez, Abreu, la gente
de FORJA

Agosto de 2005

 
Por Daniel Parcero
danielparcero@hotmail.com
 
Presentación

Fuimos al rescate de un puñado de personas quienes, desde temprana juventud y desde estos rincones de la zona sur del conurbano, por donde nos desempeñamos profesionalmente, abrazaron la militancia política de la cual, de una u otro no se apartaran hasta nuestros días, y cuyos apellidos dejado ser noticia, habiéndose incorporado a la historia.

Una historia que se escribió con su protagonismo y que siempre los recuerda.

Este es nuestro homenaje a su perseverancia en la construcción del destino nacional, y como aporte a las nuevas generaciones.

Dedicatoria

A la memoria del infatigable militante sindical, compañero Avelino Fernández, quien falleciera días después que acordáramos la entrevista, que por ese lamentable motivo no pudo concretarse .

“Abrazar causas nobles es abrazar hombres”

Prólogo

Vivir como militantes

Por Fernando “Chino” Navarro - Diputado Provincial - Frente para la Victoria

¿Qué tienen de común en común 15 personas cuyas historias que rescata Daniel Parcero en éste libro? : Su condición de militantes.

Desde experiencias, concepciones, prácticas e ideales diferentes, el relato nos permite acercarnos a la militancia política contemporánea desde la voz de protagonistas destacados, y en todos los casos, Daniel Parcero y sus colaboradores, consiguen que los testimonios no estén contaminados por la convivencia o la necesidad de la “corrección política”. Cuentan sus historias como las vivieron, con la sinceridad que fueron registrando y reconstruyendo sus recuerdos.

Hay algo más que los separa y a la vez los une: el peronismo. Con mayor o menor conciencia de ello, la adhesión o el rechazo al peronismo es lo que define buena parte de su historia política.

Luego de los hechos que desembocaron en la caída del gobierno de Fernando De la Rúa, hablar de crisis de representatividad de los dirigentes políticos, y del recelo que en gran parte de la población despierta la actividad política, parece un lugar común.

La lectura de estos testimonios seguramente puede servirnos para dejar de lado las dos versiones estereotipadas que suelen predominar acerca de la política: seguramente no es el noble apostolado que pretenden transmitirnos algunos discursos, pero tampoco la más deleznable de las actividades humanas.

En todos ellos podemos reconocer un ideal, una identidad política que presupone un deseo, una concepción de cómo debe organizarse la convivencia social, y a su vez, el relato de practicas, vivencias, luchas a través de las cuales podemos advertir en que medida los desafíos que les van planteando la militancia “rescribe” el sueño inicial, reformula de esa idea general que los acercó a la militancia, en tareas que no siempre tienen que ver estrictamente con ella pero que, vestidas con las ropas de la necesidad que les apura la lucha por el poder, son vividas y relatadas con pasión. Así pasaremos revista a disidencias internas, acuerdos superestructurales, juntado de fichas, confesiones de gorilismo o ideas que hoy pueden sonar disparatadas -como planear la muerte de un adversario- pero que en fragor de la lucha fueron vividas hasta con neutralidad.

Esas historias nos dejan de manifiesto vocaciones políticas que se foguearon en la lucha por el poder, que se prueban en la trinchera, que no temen a meterse en el barro, pero que , a su vez, no padecen un fenómeno que comenzó a gestarse en la etapa democrática iniciada en 1983, y como consecuencia del proceso iniciado en 1976: son militantes que luchan por el poder, pero que no viven los cargos como una obsesión, que no entienden a la política como una profesión, que no necesitan estar permanentemente adscriptos a alguna nómina presupuestaria para seguir adelante.

El peronismo, la fusiladora, el luche y vuelve, las luchas gremiales, los dilemas de la izquierda y de las restantes fuerzas de identidad nacional, el dolor por los crímenes, los proyectos inconclusos, desfilan en la voz de personas que tienen algo más en común: a pesar de todo lo vivido, no se dan por cumplidos, de una u otra manera siguen adelante, no dejan de vivir como militantes.

Con alguno de ellos, como Adolfo Bianchi Silvestre, o Héctor Portero, he tenido el placer de conversar personalmente y me llena de gratitud encontrar en la palabra escrita relatos que alguna vez pude oír de su voz, y que quedaron grabados en los rincones que mi memoria tiene reservados para los mementos gratos.

Vivimos un contexto excepcional. Por encima de las diferencias políticas, está claro que Argentina como Nación, procura dejar atrás un cuarto de siglo de hegemonía neoliberal para reencontrarse con la necesidad de reconstruir una convivencia basada en el trabajo, la solidaridad, el crecimiento económico, la reafirmación de la dignidad nacional y la integración regional de cara al resto del mundo. A algunos de los que brindan testimonio en el libro, como Carlos Kunkel, la presente coyuntura los encuentra en lugares de lucha clave en la tarea de reconstruir el movimiento nacional para alumbrar un país que merezca la pena de ser vivido.

No me cabe duda que éste libro servirá. Servirá para conocer, servirá para forjar una visión más realista, para revisar el pasado, aprender aciertos y errores, los fracasos, la represión o la muerte, siguen en pie, para que las llevemos adelante con el entusiasmo, la mística, el compromiso que requiere la lucha por la verdadera felicidad, esa que podemos compartir como pueblo.

Los reportajes

  • Juan José Paolucci
  • Adolfo Jorge Bianchi Silvestre
  • Ludovico Vitta
  • Juan Manuel Ugorri
  • Alfredo Genovesi
  • Carlos Alberto Abuín
  • Avelino Fernandez
  • Alfredo Lettis
  • Hector Portero
  • Jorge Prospero Infantino
  • Irma Santa Cruz
  • Julio Raffo
  • Julio Gonzalez
  • Julio “Cuqui” Yessi
  • Carlos Kunkel