A
los pocos días de trascender en círculos
políticos la idea sobre que estábamos
trabajando para el armado del presente volumen,
desde distintas expresiones del pensamiento
ideopolítico nos consultaron sobre si
teníamos en agenda a Paolucci,
situación que se repitiera en las conversaciones
preliminares otros entrevistados. Etica, moral,
principios, sinónimos de ser como se
pregona y vivir como se habla, fueron los valores
encontrados una vez llegados al domicilio de
la calle Sarandí al 100 de Lomas, y luego
de ser recibidos por Juan, con su paso cansino,
de mirada atenta y cordial que solo divisa presencias
difusas; nos invita al interior de su casa,
de paredes desteñidas, luz tenue, de
aire vetusto, donde se respira que lo importante
está en otra parte; la inversión
ha sido otra: los ideales, la lucha compartida
por alguien más -hoy ausente- y sus hijos,
custodios, en la casa de adelante, casi sinónima....
y conociéndoles... de tal palo,
esas astillas.
Mis
diferencias con el Partido fueron permanentes
¿Cuando
empieza su militancia ?
Empieza
en el año 1931 cuando tenía 18
años. Si bien no estaba enrolado en ninguna
fila político partidaria, salgo a fiscalizar
la elección de noviembre de ese año,
cuando la fórmula demoprogresista y socialista
encabezada por Lisandro de la Torre junto con
Nicolás Repetto, era opositora de la
lista que propugnaba la candidatura del general
Agustín P. Justo. Es cuando me afilio
al Partido Socialista y comienza mi actividad.
Me enrolo en ésa oportunidad en la corriente
de izquierda, en oposición a la lista
que encabezaba, en ese momento, Nicolás
Repetto y Américo Ghioldi. Esto nace
a través de una revista que se llamaba
De Izquierda, dirigida por los doctores
Sánchez Viamonte, Benito Marianeti y
Ruano Eiras. Crece mucho en el seno del Partido
Socialista y en el 34 gana, porque tiene
la inteligencia de aliarse con posiciones de
centro, encabezadas por el senador Mario Bravo;
así derrota a la línea oficial.
Cosa que se repite en el 36, pero con
una consecuencia nefasta para el socialismo
porque se cierran centros, se expulsan afiliados,
se anulan federaciones. Así nace el Partido
Socialista Auténtico, como una respuesta
a esas decisiones. Allí sigo hasta el
año 41. En ese año el Partido
Socialista pierde fuerza y se funda el Partido
Socialista Obrero, con corrientes de otras líneas,
por ejemplo, gente expulsada del Partido Comunista,
gente del Centro, de la línea oficial
a los que le cortaron la carrera política.
Así es como entro al Partido Comunista,
donde sigo afiliado hasta el año 1981,
a pesar de muchas luchas en las que participé
en oposición a la dirección del
Partido.
¿Qué
anécdotas recuerda de esa época?
Y...
hay que recordar a una de las figuras a las
que defino como más importantes de las
que actuaron en la política en Lomas
de Zamora, y me estoy refiriendo a Carlos Pascalli.
Este
hombre fue un ingeniero que abrazó la
corriente socialista. Fue electo, en 1916 ó
1917, senador provincial. Las corrientes de
oposición al reformismo en el Socialismo,
son de larga data. Incluso contra el doctor
Juan B. Justo.
Cuando
se hace el Congreso Nacional del Socialismo
del año 17, en el Salón
Verdi del barrio de La Boca, se postulan dos
candidatos a presidir el congreso: por el oficialismo
Juan Bautista Justo, y por la oposición
Carlos Pascalli. Bueno, Pascalli derrota a Justo
y es electo. Pascalli vivía en Manuel
Castro, casi esquina Portela. Fue muy capaz.
Después rompe con el socialismo y se
hace afilia al radicalismo. Ya en 1937 fue vicepresidente
de la UCR en Lomas de Zamora.
El
dirigente radical máximo entonces era
el doctor Garona, que vivía enfrente
de la comisaría, en la calle Laprida.
Y bueno, la fórmula Alvear-Mosca, es
derrotada mediante el fraude ejercido con deleite
y maestría por el Partido Conservador,
contra la fórmula de Ortiz-Castillo,
como es por todos conocido. A las 12 del mediodía
el fraude era escandaloso.
El
doctor Garona renuncia a la lucha y se va a
dormir la siesta enfermo. Es así como
asume la dirección del radicalismo Pascalli.
Se hace una reunión en la sede de la
Unión Cívica Radical, enfrente
de la comisaría donde asiste lo más
granado de la oposición. Estaba Boffi,
el doctor Oscar Allende, nosotros, y creo que
estaba Bianchi Silvestre. Entonces se pone a
votación una moción de Pascalli.
Se postula la necesidad de ir a asesinar a Felipe
Castro.
Había
que designar a un conjunto de personas para
que copen comité del castrismo y asesinen
al dirigente en venganza por el fraude. Por
supuesto, a nosotros nos parecía una
actitud descabellada. Se ofrece entonces Pascalli,
entonces, Pascalli para ir él sólo.
Desde luego se rechaza el ofrecimiento. Pascalli
se enoja y se va. Renuncia al radicalismo.
Pascalli
también fue embajador en la UNESCO por
el PJ, y en Europa se atreve a proponer la socialización
de los medios de producción y de cambio.
Se armó un tole tole bárbaro,
porque era como un principio revolución
marxista.
¿Cuándo
comienzan sus diferencias con el partido?
Las
diferencias fueron permanentes. Por supuesto
no lideré ninguna tendencia, sino que
se trató de discrepancias de índole
individual en compañía de gente
amiga, nada más. A veces, esto me costó
recibir amenazas de expulsión. Aunque
yo no cedía en mi forma de opinar.
La
más importante fue en 1956 cuando me
opongo a la línea impulsada por el Comité
Ejecutivo que se mantiene como furgón
de cola del Partido Peronista. Esa tendencia
es vencida posteriormente y todo vuelve a la
normalidad.
¿Estuvo
detenido alguna vez?
En
1951 caigo detenido durante la huelga ferroviaria
que fue la primera que se le hizo a Juan Domingo
Perón, cuando ya la situación
del país comenzaba a entrar en el tobogán.
Una huelga masiva, donde paralizaron todos los
trenes del país.
¿En
dónde lo detienen?
En
la casa que ten a en la calle Belgrano. Hubo
muchas e importantes detenciones. Centenares
de ferroviarios fueron llevados a Villa Devoto
y a otros penales. A mí me vienen a buscar
a mi casa y me llevan a la comisaría
de Lomas y después al sótano de
la Jefatura de La Plata donde permanezco unos
cuantos días.
¿Le
informan los motivos de la detención?
Me
dicen que me detienen por participar en la huelga
ferroviaria y por pertenecer a un grupo de personas
que instrumentaban un complot para derrocar
al gobierno de Perón. Pero no me detienen
a mí solo. Las órdenes de detención
estaban libradas para cerca de 400 personas
en la Provincia de Buenos Aires, sin embargo
no siempre tuvieron éxito y calculo que
solamente detuvieron a la mitad.
¿Hubo
otros detenidos de Lomas de Zamora?
Sí
claro. En el sótano de la jefatura en
La Plata me encontré abogados amigos,
como el doctor Weis de Avellaneda; el doctor
Balera de La Plata, todos afiliados comunistas.
Después nos trasladan a la Penitenciaría
Nacional y allí estuve aislado varios
días durante los cuales me tomaron declaración
indagatoria.
¿Se
maltrató los detenidos?
No;
al contrario. En primer término porque
durante el Gobierno peronista, salvo muy raras
excepciones en los que hubo casos de torturas,
necesitaba tener siempre una cuota equilibrada
de detenidos políticos que muchas veces
se los detenía so pretexto cualquiera,
fútiles. Hubo pocas desapariciones, algunas
todavía se mantienen, entre ellas doctor
Ingarinela, dirigente del Partido Comunista
de Santa Rosario que fue brutalmente torturado
y nunca apareció.
¿Cuáles
eran esas diferencias en sus principios partidarios?
Todo
movimiento lleva en su seno gente que después
se los coloca como traidores, o que no están
en concordancia con algunos pensamientos. Esas
diferencias fueron respecto al apoyo a las listas
de otros partidos, como en 1946 a la UCR, o
en apoyo al peronismo.
Cuando
nace el movimiento de Perón, el partido
estaba en la línea del antiperonismo,
y apoyamos la fórmula Tamborini-Mosca.
Es así como en el onceavo Congreso, que
se reúne en junio, se decide confraternizar
con la masa obrera justicialista.
¿También
con el poder sindical?
Sí,
porque se disuelven sindicatos que tenía
el partido, y pasan ser peronistas. Cuando llega
el golpe contra Juan Domingo Perón, repudiamos
la actitud golpista. Siempre se repudiaron los
golpes de Estado, como el Juan Carlos Onganía,
en defensa de las instituciones democráticas.
¿Por
qué considera usted que el partido hubiera
perdido independencia apoyando a Perón,
y no a la fórmula de la UCR, Tamborini-Mosca?
Bueno...ese
es un asunto que ha generado grandes polémicas.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que
el partido revirtió la situación.
También es cierto que aquella elección
no fue un galope tendido del Partido Peronista.
Tan es así que la fórmula de la
Unión Democrática emparejó,
casi, en votos al partido Peronista. Fue una
disputa eleccionaria bastante pareja. Y en algunos
lugares como Capital Federal y Corrientes donde
el PJ fue derrotado.
¿Qué
era lo que le resultaba antipático de
la fórmula Perón-Quijano?
El
pasado del Peronismo. En primer lugar era una
mezcla de sectores muy heterogéneos.
No se podía decir que era un movimiento
con un objetivo claro en lo ideológico.
Había un rejunte de fuerzas: socialistas,
comunistas, conservadores, radicales con la
Junta Renovadora. Salvo el caso de Cipriano
Reyes, que después fue opositor a Perón,
había gente novata en la defensa de los
intereses de la clase obrera. Pero sobre todo
lo que me resultaba antipático era un
pasado algo musoliniano, de parte
de Perón.
En
ese momento, el enemigo más cercano de
Argentina era Estados Unidos y no la resultante
de los sucesos que ocurrieran en Europa, sin
embargo ustedes priorizan una posición
más antifascista que antiimperialista...
Sí,
algo de eso hay, es cierto. Hemos cometido algunos
errores. Miren, estaba por terminar la Segunda
Guerra Mundial y había una mirada antinazista,
pero el problema era que esa lucha contra el
autoritarismo europeo estaba muy fresco y, en
consecuencia, hubo abandono de posiciones que
nos eran muy caras. La posibilidad de un cambio
de frente era muy reciente porque había
relación con gente de la Unión
Democrática. Los errores que cometen
los partidos, muchas veces son trágicos
y pueden llevarlos a la disolución, pero
el gran error de los errores, es que muchas
veces no se reconocen y no se sabe enmendarlos.
Por
ese motivo en el Congreso de junio de 1946 se
resuelve estar al lado de la masa trabajadora.
Entonces no era peronismo, se hablaba de Partido
Unico de la Revolución. Fue muy traumático
el paso que dimos. Porque nos habíamos
transformado en un partido a la cola defensores
de la clase media, a la que pertenecí
y pertenezco.
El
hecho de que haya abrazado la ideología
comunista me trajo dolores de cabeza, incluso,
el repudio de gente de mi propia familia. Por
supuesto que esas cosas me tienen sin cuidado
porque, racionalmente, estaba perfectamente
educado. Vengo de un hogar socialista con un
padre que militó en los 20 y mamé
esa ideología, pero considero que también
la superé.
El
Socialismo se transformó en lo que nosotros
llamábamos consoladores de
la burguesía: un movimiento reformista,
como socialdemócrata. Por eso digo que
mi actitud fue superadora. La verdad es que
fui nunca constante y nunca traicioné
mi lucha. En la época del terror, en
1976, cuando el loperreguismo, también
di la cara permanentemente en defensa de la
gente secuestrada y torturada. Estimo que como
abogado fui uno de los que más Habeas
Corpus presentó en el área nacional,
firmados con mi tomo y folio.
¿Cuáles
son los errores que reconoce?
No
haber comprendido la verdadera realidad por
la que pasaba el país en 1945. Veíamos
como grandes masas de trabajadores se pasaban
peronismo. Nosotros quedábamos huérfanos
de opinión... y no hablemos del 17 de
octubre de 1945, por favor. De manera que reconozco
haber seguido manteniendo nuestra posición
frente a este nuevo fenómeno del
aluvión zoológico, como
lo definió el diputado nacional Sanmartino.
Pero eso se corrigió en junio de 1946,
nos habíamos dado cuenta que estábamos
equivocados.
¿Usted
pensaba así personalmente?
Pero
es como dije antes. Estaba muy fresca la lucha
contra el fascismo y recién terminaba
la guerra en la que el partido tuvo un rol descollante.
¿Usted
se sentía a un comunista internacionalista
cuando se hablaba del Partido Comunista Argentino?
En
ese momento no se planteaban esas cosas. El
Partido Comunista Argentino formaba parte de
la Internacional y estábamos ampliamente
a favor del triunfo de la Unión Soviética
y la gesta que significó el triunfo de
Stalingrado.
¿Cree
que el PC quedó como una elite?
Sí,
sobre todo en lo intelectual. La intelectualidad
que acompañó al partido sin estar
afiliada: pintores escritores, poetas, directores
de cine. Ningún partido argentino, ni
siquiera el de Perón, tuvo tan intelectualidad
argentina. Pero eso se repetía en todos
los países
¿Pero
no eran apoyos meramente formales?, porque da
la impresión de que no se involucraban
profundamente con la lucha entre Marxismo y
el Capitalismo...
Claro,
claro, por supuesto; era una cuestión
de simpatía, de adhesión a algo
que nacía. Pero hablar de elite también
es relativo. Yo defendí afiliados peronistas,
muchos de nosotros defendimos a los peronistas
perseguidos. A mí me llegaron muchas
invitaciones para afiliarme al PJ; quisieron
que fuera concejal, intendente de Lomas en los
años posteriores 1946, en el 47,
el 48, y el 49. Recuerdo a un dirigente
de Luz y Fuerza, de apellido, Salerno, que me
dijo: Ay Paulucci, si lo tuviéramos
nosotros .
¿Y
usted qué contestaba?
Nada...
¿No
decía nada o se negaba?
Bueno...decía
que no, claro.
Después
de la caída de Perón en 1955 ¿es
nuevamente detenido?
Sí,
en 1956, detenido y llevado a la cárcel
de Olmos y a los pocos días al barco
París que estuvo navegando
cerca de la ribera del Río de La Plata
hasta Punta Lara. Era un barco viejo, muy elegante,
revestido de madera y que fue utilizado por
la oligarquía argentina para excursiones.
Eramos
cerca de 150 detenidos y hubo gente de mucha
notoriedad el hermano de Américo Ghioldi,
Rodolfo.
¿También
el músico Osvaldo Pugliese?
S
también estuvo preso en el París.
Cuando llegamos nos reúnen en la cubierta,
y viene un alférez escoltado con seis
maringotes con carabinas, y nos
dice que no sabe cuanto tiempo vamos a estar
allí.
Nos
informa que no hay grandes comodidades y dice:
Si tuviéramos que llegar a épocas
estivales, y necesitáramos una heladera
industrial, como esta que esta detrás
de mí, sepan que no funciona ....
Cuando termina de hablar uno de los compañeros
de detención que era el doctor Araoz
Alfaro, pide la palabra y le dijo al alférez:
Oficial, usted no nos conoce, no sabe
de lo que somos capaces, y podemos solucionar
cualquier dificultad por enorme que sea. A ver
muchachos, los electricistas, que den un paso
al frente. Se sumaron 5 ó 6, entre
ellos uno que todavía vive, el Negro
Ferreyra de Luz y Fuerza. Esta gente abrió
la heladera y al rato se oye que empieza a funcionar.
Este triunfo, porque fue un triunfo, trastocó
la antipatía de la dirección del
barco, y nos permitió tener libertad
en la cubierta y no una disciplina férrea,
sin llegar a tomar el mando de la nave, porque
de haber querido, lo hubiéramos hecho.
A propósito, uso siempre una cuarteta
española que dice así: Vinieron
los Sarracenos y nos molieron a palos, que Dios
da razón a los malos cuando son más
que los buenos. Pero eso hubiera sido
acto de locura, nos hubieran acribillado con
las ametralladoras.
¿En
esa oportunidad por qué motivo fue la
detención?
El
motivo fue la Operación Cardinal,
durante la Libertadora, fui detenido
político en todos los gobiernos de turno,
empezando por Justo, cuando fui dirigente por
el Centro de Estudiantes de Derecho y apoyamos
una huelga de los estudiantes de Medicina, allá
por el 33 o 34. Fui detenido en
la Provincia de Buenos Aires, cuando expulsan
Eduardo Romero de la gobernación bonaerense
en el año 1943, el 4 de junio de ese
año; todavía estaba en el poder
Ramón Ortiz. Al fin salgo en libertad
y aparece la línea pro-peronista,
con gente de segundo plano del Partido Comunista.
Me opuse con otros amigos a esa línea
contraria a mis principios partidarios y fui
amenazado con la expulsión.
¿Cuál
es su participación política después
de la caída del Perón?
Bueno,
se me encomiendan una serie de tareas, como
por ejemplo, cuando en 1955 llega la Libertadora,
esa revolución contra Perón
¿Qué
tipo de tareas?
A
fines de 1956, este gobierno, que cambia de
orientación desaparece Lonardi y se coloca
a Pedro Eugenio Aramburu, produce una serie
de detenciones de comunistas y peronistas. A
mí se me encomienda la tarea de dedicarme
a los detenidos trasladados a Río Gallegos.
Estoy alrededor de 15 días haciendo gestiones,
visito a los detenidos en la cárcel,
entre los que estaban el conocido dirigente
sindical Rubén Iscaro; junto con personas
como el secretario general de la CGT, José
Espejo; además de Guillermo Patricio
Kelli; Jhon William Cooke, Héctor José
Cámpora, eran unos 15 o 20 que, posteriormente,
protagonizan una fuga a Chile. Cooke o Kelli
lo hace vestido de mujer.
Bueno,
llego a la Capital Federal desde Río
Gallegos y hago un informe, además de
una serie de entrevistas para intentar crear
un clima favorable para nuestros afiliados.
Luego
parto a Montevideo, Uruguay; estaba como embajador
argentino Alfredo Palacios. Me entrevisto con
él, con el Partido Comunista uruguayo,
con la CGT de ese país. Siempre con el
objetivo de crear un foco semicontinental. Las
entrevistas tienen cierto éxito, y al
regresar a la Argentina completo el informe.
Ese fue el momento más álgido
en mi lucha en el Partido Comunista, porque
el resto de la actividad durante 50 años
fue más bien localista, de carácter
municipal, moviéndome en la zona. Estuve
un poco relegado. Si bien no me considero un
leproso, siempre me pusieron ahí, atrás.
¿Le
afectó eso?
No
me importó. Seguí con mi militancia
desde lo profesional. Pertenecí a la
Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
¿El
PC recibe a Ernesto Che Guevara cuando éste
visita en Argentina al entonces presidente de
la Nación, Arturo Frondizi?
Me
parece que no...
¿Por
qué?
Porque
en ese momento, a pesar de que oficialmente
se había adherido a la Revolución
Cubana, había una línea de discusión,
porque todavía no era el Movimiento 16
de Julio del Partido Comunista el que gobernaba
Cuba. Guevara no era afiliado comunista y había
chocado con la dirección del partido
soviético y, a pesar de que el PC argentino
envió una comisión permanente
a La Habana, no hubo ningún esfuerzo
por parte de Guevara por ser recibido. Repito;
Guevara no era afiliado comunista
El
se afilia al PC cubano después. No era
muy conocido. Se sabía de un argentino
al que se lo llamaba El Che, uno
de los miembros prominentes de la Revolución
que se gesta en la Sierra Maestra. Conocíamos,
por supuesto, su teoría de la independencia,
de su lucha contra el imperio, pero no habíamos
llegado a conocerlo como luego ocurrió.
¿Como
ve el PC el inicio de la guerrilla en la Argentina?
¿Ustedes hablan de la guerrilla de los
Montos, del Ejército Revolucionario
del Pueblo?
De
las experiencias de lucha armada en general
Nosotros
estábamos en contra. La lucha armada,
por parte del PC argentino nunca fue adoptada,
ni auspiciada. Salimos a combatirla permanentemente.
Pero
apoyaron la Revolución Cubana...
¡Ah
bueno!, pero la situación es distinta.
En primer término había una serie
de factores políticos compartidos como
el socialismo o el comunismo. Había una
dictadura encabezada por aquel sargento Fulgencio
Batista, a diferencia con la etapa constitucional
que en ése momento se vivía en
Argentina. Había sido electo primero
Cámpora, luego llega la fórmula
Perón-Perón.
Pero
antes, por ejemplo, durante el gobierno de Pedro
Eugenio Onganía, o de Alejandro Agustín
Lanusse...
Bueno...no...hubo
afiliados del partido que tuvieron una participación
muy importante en el cordobaza. Ya teníamos
nosotros desaparecidos, tanto como el PJ, desde
luego. De manera que la situación era
distinta. Acá seguíamos sosteniendo
la necesidad de mantener la vida democrática.
Ya
en 1976, ¿cómo es la posición
partidaria frente al golpe de Estado? porque
en marzo de ese año hubo un acercamiento
hacia la Junta Militar...
Sí,
eso es cierto...Sucede que se empieza a hablar
del sector militar moderado, que, desde luego,
el tiempo se encargó de demostrar que
no había tal sector, era una falacia.
Hubo mucha gente que se equivocó con
eso. Incluso en el PJ, que no sólo aceptó
a regañadientes el golpe, sino que lo
apoyó.
Sobre
todo desde sectores del sindicalismo...
Por
supuesto. Y hubo también sectores del
Partido Socialista, embajadores, como el caso
de Américo Ghioldi, por ejemplo.
¿Eso
sucedió porque era muy fuerte el antiperonismo?
Se
dice que Ghioldi participó junto el doctor
Zabala Ortíz en el bombardeo de la aviación
Plaza de Mayo en junio del 55. Se dice
eso...no está probado, pero se comenta.
Había un antiperonismo furioso. Rabioso.
¿Por
qué?
Y
porque...la mente humana es un misterio.
¿Qué
dirigentes piensa que marcaron una impronta
en su partido?
Rodolfo
Ghioldi; un dirigente mendocino Benito Marinetti,
Héctor Agosti; y hubo casos de mucha
relevancia y gran sacrificio como acá
en Lomas, que tenemos un trabajador ferroviario
de apellido Marcicano, que encabezó en
el año 20, la Marcha del
Hambre, que llevó a todos los ferroviarios
de Escalada, Temperley, y toda la zona, a la
Casa Rosada a pedir un paliativo. Porque hambre
hubo siempre.
¿Cómo
se considera hoy dentro del arco ideológico?
Me
considero todavía, filosófica
y políticamente, un marxista
¿Le
ve futuro al Capitalismo?
El
capitalismo es un sector de la economía
de amplia y enorme capacidad de maniobra. Siempre
ha fracasado, sin embargo, siempre resucita,
el capitalismo es algo que viene de nuestros
ancestros, que viene de cuado bajamos de los
árboles.
Usted
contaba que en Lomas fue repudiado por vecinos,
¿cuándo se rompe ese cerco para
que dejar de vivir casi en soledad, y ser reconocido
por su trabajo?
Cuando
se crea el Departamento Judicial de Lomas de
Zamora, en noviembre de 1972. Allí enfrento
junto con el doctor Alfredo Genovesi a los radicales,
a algunos socialistas, gente de la derecha,
los conservadores, gente de centro derecha.
Perdemos la primera elección del Colegio
de Abogados y la gana la derecha, porque se
votó por correspondencia, donde se mete
el perro con gran estilo. Este tipo de voto
permitía que se manejara el comicio.
Encabecé junto Genovesi una posición
relevante y posteriormente, fui electo miembro
de la Caja de Previsión Social del Colegio
de Abogados, por el voto de los colegiados,
y mantengo ese nombramiento aún hoy.
Fui
homenajeado en varias oportunidades, por la
Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires, por
ejemplo, y soy decano de los abogados del Departamento
Judicial
de Lomas de Zamora. En 1998 fui designado Vecino
Ilustre por el Consejo Deliberante lomense,
y mis cumpleaños son objeto permanente
de visitas de colegas y amigos.
¿Le
molesta que lo relegaran a nivel local?
De
ninguna manera
¿Cual
sería su balance de su participación
política en Lomas de Zamora?
Aparezco
como el dirigente comunista de la zona. Una
vez fui candidato a Intendente en 1958. Creo
que fue bueno. Son décadas y décadas
de trabajo. Ahora estoy un poco parado.
¿Un
poco?
Si
un poco.