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Leonardo, había sido "embaucado"
por dos o tres personas que, conociendo su pasar
en soledad (habitando una vistosa vivienda ubicada
en Mitre y Don Bosco, a dos cuadras de Pasco
al 1400) y sin familiares que se hagan cargo
de su atención, lograron introducirse
en su vivienda, para luego sacarla de ella y
trasladarlo, vaya a saber bajo que argumentos,
en micro, a la ciudad de Montevideo donde lo
dejaran abandonado en una plaza.
Según
está situación se habría
planteado el 15 de mayo, cuando por la mañana
fue la última vez que el vecindario pudo
ver a Leonardo.
Lo
que no contaban los inescrupulosos ocupantes
de la casa, era de la estrecha solidaridad del
vecindario para con su solitario anciano vecino.
De
acuerdo a los testimonios recogidos en el barrio
por Lo-más Regional, vecinos de la cuadra
y alrededores, se acercaban diariamente, tanto
a la mañana, como al mediodía
y la noche, para seguir de cerca los pasos de
Leonardo y acercarle alimentación. Desde
hace 27 años, Leo, habría sido
abandonado por su mujer quién se fue
del lugar junto a su hijo, quienes nunca más
regresaran.
A
mediados de mayo y tras haberle acercado el
almuerzo, a Leonardo pareció que se lo
tragó la tierra. Los vecinos alarmados
fueron a consultar a los nuevos habitantes de
la casa y se encontraron por respuesta que "el
dueño nos vendió la propiedad".
Luego
de improvisadas reuniones vecinales, la preocupación
barrial se trasladó a la Comisaría
3° de Temperley, donde el caso fue atendido
por el Capitán Bastida, en quien despertó
profundas sospechas, dando comienzo una paciente
y rigurosa investigación.
Luego
de dirigirse la comisión policial hasta
el domicilio de Mitre 1405, fue requerida la
documentación probatoria de la compra
a los habitantes de la vivienda en cuestión,
siendo que a ojos vista de las autoridades policiales
la misma era de carácter dudoso, además
de que las personas no suministraran ninguna
pista sobre el paradero de Leonardo.
El
regreso a casa
Las
investigaciones tuvieron una pista a seguir
en la aparición de un sujeto sospechoso,
apodado "el uruguayo", domiciliado
en las cercanías, quien habría
andado merodeando la casa y viendo a su propietario
por los días de su desaparición.
Fue
así que el mencionado jefe policial dio
aviso a Iterpol, y la búsqueda de Leonardo
tuvo derivaciones internacionales.
No
hace muchos días atrás, pudo localizarse
al anciano en la vecina orilla, internado en
un geríátrico luego de que fuera
recogido de una plaza, indocumentado y atravesando
un cuadro depresivo.
Durante
todo el tiempo transcurrido el vecindario se
mantuvo comunicado en forma directa con el comisario
Bastida, que una vez informado de la novedad
del hallazgo, fue a recibir de manos de Interpol
a Leonardo al puerto de Buenos Aires para acompañarlo
nuevamente a su casa, en la cual no pudo reinstalarse
debido al desmantelamiento que sufriera la misma,
pero logramndo ser cobijado por vecinos.
A
la llegada de Leonardo al barrio, quien fue
trasladado en ambulancia y medicado, se vivieron
escenas de tremenda alegría por el reencuentro
y reiterados agradecimientos por parte de la
comunidad temperlina a la gestión de
los uniformados de la seccional 3° , y especialmente
a su joven titular.
Siguen
las investigaciones
Los
ocupante de la vivienda, si bien fueron desalojados
de la misma por la fuerza pública hace
días atrás, no se encuentran detenidos
por el momento, aunque están "debidamente
identificables", de acuerdo a los trascendidos
de fuentes policiales, a la espera del resultado
final de las investigaciones sobre la supuesta
documentación "trucha". De
acuerdo a lo que pudo saberse, el anciano embaucado
no habría firmado ningún papel
de puño y letra, aunque si habría
sido llevado a un local con fachada de inmobiliaria,
en el que se realzarían operaciones dudosas
que están por comprobarse
Lo-más
Regional
en el lugar de los hechos
El
ex equipo periodístico de la sección
policiales del Diario La Unión, desde
hace tres meses incorporado a Lo-más
Regional, junto a colegas de "Policías
en Acción" -emitido los viernes
a las 23 por Canal 13-, volvió a acompañar
en exclusiva, como en tiempos no tan lejanos,
instancias decisivas sobre la resolución
de dos importantes hechos policiales ocurridos
en nuestro ámbito
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