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Por Lic.
Julio César Medina.
Epecialista en temas ambientales
Un émulo
de Atila, montado en un camión de cabina blanca y caja celeste, matricula VRM
037, recorre estratégicamente las calles de Lomas, dejando operarios y equipos
para que pinten cordones, columnas de alumbrado, refugios y también árboles,
uniformando las calles de Lomas con la blanca cal, propia de los cuarteles, o de otras
épocas de epidemia del siglo pasado en que se utilizaba la cal con la creencia
errónea que con ello se evitarían las epidemias.
Hoy, ya en el
tercer milenio se pretende seguir con esa vieja costumbre, ya abandonada en los más
importantes países de Europa, pese a que en Lomas de Zamora la Ordenanza N°6612/92
art.6 inc. B, lo prohíbe expresamente.
El 27 de junio
el firmante de esta nota denunció este insólito hecho en la Municipalidad
(Exp.N°4068-93629-M-05), no habiendo tenido hasta la fecha ningún tipo
de contestación. A través de una nota publicada en el suplemento regional
de Clarín de fecha 11-08-05, aparece una declaración del señor
Subsecretario Pablo de Rosa en la cual manifiesta que "no es el Municipio el
que pinta sino que son los vecinos, y que por supuesto el está enterado de
la prohibición y de los daños que dicha acción puede producir
sobre los árboles".
Esta insólita
declaración pone de manifiesto la carencia de autoridad municipal para evitar
que se cometa una infracción cuyo desarrollo lleva más de sesenta días,
y que se realizó y se realiza en las principales calles y avenidas.
Consultadas
las personas a cargo de dichas tareas manifiestan pertenecer a los planes "Jefas
y Jefes de hogar".Consultada la Policía Ecológica sobre el particular
se obtiene otra insólita contestación, Según ellos, es una actividad
organizada por la Provincia, a la cual se le comunicó que se abstenga de seguir
pintando. Al preguntarle quien firmó dicha comunicación se afirmó
que la había realizado el titular de dicho organismo, evidenciando el funcionario
desconocer que dicha comunicación de haber existido, la debía firmar
el señor Intendente, para lo cual el expediente debía haberse girado
a Gobierno. Consultada Mesa de Entradas, la misma informa que el expediente no ha
registrado movimiento alguno desde el 28 de junio, fecha en que fué enviado
a Higiene Urbana con remito N°700.973.
La Conclusión
es evidente: O existe tolerancia o existe complicidad"
Es bueno recordar
que los espacios públicos, independientemente de su origen, son bienes de dominio
público, y no son propiedad del Estado, pues pertenecen a la población.
Si dichos bienes son de uso común, deben someterse a las regulaciones del Estado,
el cual posee atribuciones para reglamentar su uso. En el caso específico del
arbolado de Lomas, este se reglamenta mediante la Ordenanza mencionada en esta nota
y el Municipio, a través de sus agentes y funcionarios deben no solamente respetarla
sino también hacerla cumplir.
"El vehículo utilizado como apoyo logístico para el pintado de
los árboles es un camión matrícula VRM-037,cabina blanca y caja
celeste, radicado en el interior de la Provincia, y con guarda virtual a nombre de
Malaut S.A., con domicilio en la Av. Cabildo 212, Capital Federal. Telefónica
informa que en esa dirección no existe ninguna empresa con ese nombre. Por
esta circunstancia existe la posibilidad de que tal vehículo tenga una documentación
o patente alterada."
"Las lenticelas son las que se obstruyen con la pintura, impidiendo la normal respiración
del árbol"
Lenticelas:
La continuidad de los estratos peridérmicos está interrumpida en el
tallo, y también en la raíz, por especiales prominencias constituidas
por tejido blando y esponjoso, con grandes espacios intercelulares que facilitan el
cambio de gases a través del tallo. Por su forma generalmente lenticular, se
llaman lenticelas.
Aparecen éstas
con las primeras producciones peridérmicas: el felógeno produce hacia
el exterior una serie de células de membranas sin suberificar, con amplios
espacios intercelulares que empuja hacia la epidermis. Ésta, a medida que se
producen dichos tejidos, forma a modo de una intumescencia que recuerda la manera
como muchos hongos de las hipocreínas rompen la corteza de las ramitas parasitadas
por ellos y acaba por desgarrarse hasta sobresalir el tejido esponjoso.
La lenticela
suele producirse debajo de un estoma, porque allí preexiste ya un tejido esponjoso
adecuado al paso de los gases hacia lo profundo de los tejidos.
Examinando en
sección transversal una lenticela adulta, se percibe al exterior, la rebaba
de la epidermis desgarrada, y hacia el interior, el tejido esponjoso llamado de relleno,
que se extiende hasta el felógeno, y forma lagunas o cámaras en dirección
radial, a las que el tejido debe su fácil penetración por los gases.
Durante el invierno
se produce un estrato de súber normal que cierra la lenticela, para romperse
en la primavera empujado al exterior por nuevos tejidos de relleno, que, por tener
grandes espacios intercelulares, pueden considerarse como aeríferos. De esta
manera una lenticela puede cerrarse y abrirse un considerable número de veces
También
valiéndose de algún artificio, es posible provocar la aparición
de lenticelas sobre un tallo o hacer que las tórpidas reanuden su actividad.
Introduciendo en agua ramitas de sauce o colocándolas en un ambiente saturado
de humedad, a lo largo de las mismas se producen intumescencias lenticulares blanquecinas
y farináceas mucho mayores que las lenticelas normales. El número de
las lenticelas varía en las diversas plantas y con la edad de las mismas. Las
leñosas las contienen en mayor cantidad que las herbáceas; en las monocotiledóneas
son escasas.
De Tratado de
Botánica de Gola Negri y Capelletti Editorial Labor S. A. Barcelona - Madrid
1961- Páginas 183-184-185
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