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Por Julio
Jardel
futbolenverdeyblanco@yahoo.com.ar
El auspicioso debut de Banfield en el Torneo Apertura y la Copa Sudamericana no logra
ocultar el malestar instalado en el hincha del "Taladro" tras la depuración
del plantel profesional, con los efectos que ya comienzan a sentirse por el desmantelamiento
producido, y las dudas que aún se mantienen por una serie de transferencias
realizadas en los últimos tiempos, en las cuales la información es contradictoria,
y la polémica está instalada ante las "desprolijidades" que
algunos observan. Falta información oficial que aclare muchos temas, y la escasa
que se brinda, aumenta más las dudas.
Banfield no
deja de ser noticia. Por lo futbolístico y por lo extra-futbolístico.
En lo primero, los encuentros disputados permiten hacer un balance inicial donde el
análisis resulta favorable: se mantiene una línea de juego que poco
tiempo atrás le permitió llegar al subcampeonato y a los cuartos de
final de la Copa Libertadores, defensivamente hay solidez y orden, el protagonismo
está vigente, hay una "saludable intención" de asumir la iniciativa
y presionar en campo rival, y continúa el aprovechamiento integral de las pelotas
detenidas, entre otros aspectos del juego. En lo segundo, es preocupante que en los
diarios la institución siga estando en los titulares por manejos económicos
aún no aclarados, en asuntos que hacen al patrimonio del club. Y sigue siendo
reprochable la falta de información oficial al respecto. Y que se entienda
bien: no es un problema exclusivamente del Departamento de Prensa del club, sino que
lo incluye. Como comunicar es una decisión de la institución, más
allá de la persona que conduce el área. Y una política de comunicación
es lo que falta diseñar: hay diferentes modos de informar al asociado, pero
en los temas conflictivos directamente el club no informa.
Resulta contraproducente
la seriedad, el orden y la disciplina que el equipo refleja en el campo, y algunas
situaciones que rodean a las últimas transferencias realizadas por los dirigentes.
A la innecesaria venta de Emiliano Armenteros a Independiente, en una cifra irrisoria
para un Campeón del Mundo Sub-20 ( al club le ingresaron alrededor de U$S 650.000),
se sumó el "manoseo" al cual fue expuesto el jugador, a partir de
serias diferencias que por éste y otros temas similares terminaron desnudando
la interna de la Mesa Directiva. Carlos Portell debió enfrentarse en las últimas
semanas a "límites" que le intentaron poner sus pares. El presidente
tiene un estilo personalista y sus decisiones encontraron una resistencia que en otros
tiempos no existía. Igualmente todos terminaron avalando muchas de las cuestiones
que motivaron las disidencias, y nadie puede eludir ninguna responsabilidad ante el
descontento del hincha por algunas decisiones.
Quien haya tenido
la oportunidad de leer mis columnas anteriores conocerá mi posición
respecto a los temas polémicos que hoy están instalados en los medios
y en la calle. Y sabe perfectamente que fui uno de los primeros periodistas que planteó
con claridad estos temas, sumando mi aporte a la discusión general, sin creerme
el dueño de la verdad. Y conocen claramente que quien suscribe lo que reclama
es transparencia, información precisa. Y lamentablemente no la hay: ni en el
caso Armenteros, ni en San Martín, ni en Bilos, ni en Barbosa...
El monto de
la transferencia de Armenteros es el reflejo más nítido de la desinformación:
en diferentes entrevistas los mismos dirigentes dieron cifras diferentes en cuanto
al pase...¿Por qué no se ponen de acuerdo y unifican criterios? Insisto
en la opinión: con el ingreso extraordinario por la disputa de las Copas y
las ventas de Mariano Barbosa y Andrés San Martín, es inentendible e
injustificable esta transferencia, tanto desde lo deportivo como desde lo económico.
Emiliano era uno de los jugadores con mayor futuro en la institución, jugó
muy pocos partidos en Primera División, tiene un talento y un potencial enorme,
y Banfield no tiene en el plantel un reemplazante natural para su puesto. Y ahora,
ante la lesión de Martín Andrizzi, los dirigentes saldrán a buscar
un volante zurdo para reemplazarlo...Es así que la improvisación le
gana ampliamente a la planificación...
Y en materia
de ventas, el presidente Portell continúa procesado en una causa penal que
le iniciara José Punteri, ex representante del "Flaco" Bilos (tenía
el 25% del pase). Punteri acusa a Portell de no haber respetado un contrato en el
cual se aclaraba que Banfield no podía transferir a Bilos en menos de U$S 700.000.
El tema es que Banfield habría vendido el 50% del "Flaco" en U$S
200.000. Sí, para los directivos del club, esa es la cotización de Bilos.
Las cifras me ahorran calificativos: de por sí, un despropósito y una
falta de respeto al asociado que esa haya sido la plata que le ingresó al club
por este pase.
También
existe la polémica por la venta de San Martín. Su representante afirmó
que él no recibió U$S 50.000 por la intermediación del pase,
y los directivos de River Plate señalaron que le pagaron esa cifra a un abogado
por indicaciones de Banfield. Algo poco claro que Portell y el resto de los dirigentes
aún no aclararon. La peor información es la no información, y
éste parece ser el camino elegido por la Comisión Directiva.
Estos casos
puntuales sumados al pase de Barbosa ( Banfield lo vendió a un grupo empresario
en alrededor de U$S 700.000, antes de jugar la Libertadores, y luego el Villarreal
pagó al grupo dueño de su pase aproximadamente U$S 2.300.000 por el
50% del arquero) y las cifras nunca aclaradas del pase de Rodrigo Palacio a Boca,
no hacen más que profundizar las dudas que persisten en los medios y en los
hinchas. Porque lo que está en juego es el patrimonio del club, y los éxitos
deportivos - que ojalá por el bien del club continúen - no taparán
de ningún modo estos manejos cuanto menos polémicos...
E insisto en
una serie de interrogantes que mencioné en el artículo anterior: ¿Cómo
iba a pagarle Banfield a Falcioni el contrato millonario que le ofreció? ¿En
qué invirtió el club el dinero que se "ahorró" por
no renovar el vínculo con el ex entrenador? ¿Es serio que ahora se intente
justificar la venta de Armenteros por la necesidad de construir nuevamente el sector
de plateas?
En cuanto al
juego, las primeras presentaciones del "Taladro" mostraron dos empates en
cero por el Torneo Apertura y una importantísima victoria por la Copa Sudamericana.
Cambiaron los protagonistas, hay menor riqueza individual y no están las variantes
de la temporada pasada, pero el equipo funciona como tal. El "Gato" busca
brindarle su propia identidad, sin renegar del "legado" de Falcioni, pero
tratando de imponer algunas cuestiones tácticas y de funcionamiento colectivo
que permitan mostrar "su mano" en el rendimiento general.
Que en tres
partidos la valla siga invicta es un dato alentador. Hay firmeza defensiva, cuando
al equipo le han llegado los arqueros respondieron (Luchetti y Santillo), Pagés
aprobó el examen con solvencia defensiva y seguridad aérea, el "Archu"
Sanguinetti es más referente que nunca, y en el mediocampo sobresale la figura
del "Rioja" Leiva. Aún es una incógnita Javier Lux (jugó
muy pocos minutos y se lesionó), y por las bandas parecían una fija
Galván y Andrizzi, y con la lesión de este último seguramente
sumará minutos el hábil Jesús Dátolo.
En lo ofensivo,
solo dos goles (uno en contra) en tres partidos no es una cifra alentadora ( Lujambio
es el arma más temible, San todavía un interrogante). Pero el equipo
ha generado situaciones, tanto por juego asociado como con envíos aéreos,
seguramente será cuestión de tener otra precisión en los metros
finales. El "Gato" ya lo ha afirmado en varias oportunidades: quiere que
la pelota parada (por allí llegaron los únicos goles) no sea un sistema,
sino una alternativa para crear riesgo. Y en eso deberá trabajar, generando
movimientos ofensivos que posibiliten sorprender al rival.
Lo que ha quedado
en evidencia ( y esto uno lo comentó hace varias semanas) es que Banfield no
tiene el recambio y las variantes de las temporadas pasadas. Las lesiones (un imponderable
del fútbol que hay que prever) hicieron que rápidamente esto salte al
descubierto. Hoy las variantes necesitan rodaje en primera para poder rendir de la
mejor manera. Y la experiencia se gana solo con minutos en cancha. Y ésta es
una apuesta arriesgada: no es conveniente quemar etapas. Los "pibes" son
una alternativa, y hoy da la sensación que el plantel quedó "demasiado
corto" en cuanto a jugadores profesionales.
Mi impresión
es que si con este equipo Banfield no fue menos que Racing y fue claramente más
que Estudiantes y Quilmes, si el club hubiera retenido a algunos jugadores base de
la temporada anterior hoy podría ilusionarse con pelear el campeonato. El tiempo
dirá hasta donde llega el "Taladro", pero con menos plantel que en
pasados campeonatos el equipo aparece sólido, sabe a lo que juega, y aspira
a que con muchos "pibes" pueda seguir haciendo historia.
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