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En una reñida
elección, Luis Fuiguerón se impuso por treinta votos, alcanzando el
43 por ciento de los votos en los comicios que definirían la conducción
partidaria de la UCR de Lomas de Zamora, para el período ´05 - ´07.
De esta forma, el dirigente de Llavallol quedó consagrado para suceder a Luis
Román pero asumirá recién en noviembre, cuando también
lo hagan las autoridades partidarias provinciales.
A diferencia
de la nómina a concejales, donde ganó el sector liderado por Jorge Castillo,
que llevó al frente a Sergio Correa -quien será primero en la lista
distrital-, Figuerón superó a Gregorio Santos y Eduardo Mailo. Pero
el flamante titular del radicalismo se jacta de haber "derrotado a los históricos",
y en tal afirmación aparece el diputado nacional Pascual Capelleri, como el
principal destinatario.
A pocos días
del triunfo en las urnas, el "viejo militante" Figuerón estuvo en
la redacción de Lo-más Regional y se refirió al "desafío"
que implica conducir a un partido en crisis. Dijo que resulta fundamental la "reconstrucción
del radicalismo" y que las autoridades nacionales y provinciales "deben
enviar mensajes claros a la sociedad". También aseguró que Margarita
Stolbizer, a quien Figuerón y sus huestes, acompañó en estas
internas, "es una posibilidad de recambio que el partido está necesitando".
Por último,
advirtió que pretende "armar un proyecto político para Lomas"
para gobernar el municipio "sino en este, en el próximo períodos".
-¿Cómo asume la responsabilidad de conducir un partido que está
en crisis?
-Va a ser un
desafío doble. Si bien vamos a trabajar para posicionar a nuestros candidatos
la tarea fundamental es la reconstrucción partidaria porque el radicalismo
ha perdido mucho espacio en la sociedad y ha quedado un partido muy grande, con una
estructura política importante, pero vacío de votos. Nosotros, en Lomas,
queremos recuperar al radicalismo en su esencia: eso significa recuperar a los viejos
radicales y a través de ese radicalimos puro posicionar a nuestros candidatos.
Para eso necesitamos que tanto a nivel nacional como provincial, se bajen mensajes
claros a la sociedad. No es lo mismo la UCR del conurbano o la Capital que el del
interior de la provincia o del país. En el conurbano estamos más ligados
a la política nacional que a la provincial; entonces estamos al vaivén
de las decisiones de la macro coyuntura del país. El arrastre de la política
nacional nos toca mucho más de cerca que a otras zonas del interior. Para poder
salir de eso, si los dirigentes nacionales o provinciales que le tocan gobernar el
partido -llámese Alfonsín, Storani, Moreau, que son la cabezas visibles
desde hace tiempo; o ahora Stolbizer que ha logrado un lugar muy importante, con un
mensaje de renovación partidaria al que nosotros nos hemos sumado- no tienen
el compromiso de aportar definiciones políticas claras en cada tema: tanto
en lo económico, donde el radicalismo está fallando porque no hay un
discurso sobre que es lo que más nos conviene en esa materia; como en otros,
donde la voz del partido no está llegando a la gente.
-¿El hecho de que Stolbizer ha hecho tan buena elección y Ud. en Lomas,
rompiendo
la hegemonía partidaria, abre una nueva perspectiva?
-Bueno, acá
tuvimos la responsabilidad de hacerse cargo de la Municipalidad en el último
tramo del período anterior; el grupo ganador en Lomas está acostumbrado
a asumir riesgos y desde siempre queríamos confrontar con la estructura partidaria
que nos ha llevado a tener hoy el 2 o 3 por ciento de votos, pero no teníamos
eco. La sociedad ve a nuestros dirigentes históricos muy atados al peronismo,
muy acuerdistas. Está bien que la política no sea una cuestión
de confrontación permanente porque también tiene que haber diálogo
pero tampoco que se voto siempre con el oficialismo. En este sentido, Stolbizer es
un aire nuevo, es una posibilidad renovación. Quizás tampoco coincidimos
totalmente pero creemos que es necesario este cambio y, por otra parte, nadie puede
hacer por sí solo una transformación total ni en un país, ni
en un partido, salvo los grandes caudillos como fue (Raúl) Alfonsín
en el ´83, aunque -no obstante- con una idea que se venía forjando desde
el ´72.
-¿Cuál
es la prioridad para el radicalismo en este etapa?
-Tenemos que
forjar la identidad que hemos perdido. En parte, porque se nos han ido por derecha
y por izquierda: López Murphy y Carrió, respectivamente, arrastrando
varios dirigentes, lo que nos fue vaciando de contenido. Nos ha quedado un centro
que no sabemos bien hacia dónde va. Por eso es que necesitamos del mensaje
claro y no quedarnos en el eje institucional, defendiendo las instituciones que es
un rol que obviamente debe cumplir, pero también sobre todos los aspectos que
a un proyecto de país compete.
-¿El
haber ido a internas no habla también de la crisis partidaria?
-En el distrito,
tratamos de hacer una lista de unidad pero algunos por diferencias personales y porque
estaban sujetos a lo que pasara arriba (refiriéndose al orden provincial).
Nosotros teníamos como premisa confrontar con la estructura tradicional pero
eso no quería decir que no podíamos alcanzar la unidad y cada uno mantener
su pertenencia para la lista de la Provincia. Pero primaron los enconos: yo personalmente
fui a hablar con varios pero todos se adjudicaban ser mayoría y les importó
poco la sangría que se provoca.
-En este contexto,
parecería que no va ser fácil conducir el partido...
-Yo soy un viejo
militante. Empecé militando en la Juventud, pasé por todos los estamentos
partidarios e incluso fui candidato a concejal (´85). Al pasar por todos varios
cargos dentro del partido, uno va conociendo a la mayoría de los dirigentes.
Con todos tengo una relación medianamente buena y, más allá de
las relaciones personales, apunto a forjar una relación política: vamos
a convocar a todos los sectores del radicalismo y darles el lugar de participación
que necesiten. Además imagino el Comité volviendo a ser el espacio de
discusión de ideas y de políticas.
No queremos más la vieja política de los bares sino que vengan al Comité
a discutir cada uno de los proyectos, que si es bueno lo vamos a acompañar
y le vamos a dar el contenido político y partidario que requiera. Tratar de
acercar a la militancia y el partido a la gente. La base estará en los viejos
radicales, con los que ya hemos hablado en muchos casos, por un lado; y en los jóvenes,
porque necesitamos volver a la mística, a soñar con una sociedad distinta.
-¿Pretende
posicionar al radicalismo como "la" oposición?
-Más
bien, necesitamos y pretendemos un proyecto político para Lomas. En estos dos
años de mandato vamos a hacer un proyecto para el distrito. Esa es la idea
de invitar a los radicales de mayor edad y a los más jóvenes para trabajar
en esta idea y en eso vamos a coincidir o no con el oficialismo. Ellos tienen una
forma de ver las cosas. Pero yo ni este grupo tampoco concibe que cada gobernante
que llega deba cambiar todo, hay cosas que seguramente estén bien y hay que
darles continuidad; y otras, sí transformarlas. Nosotros no buscamos afianzarnos
como oposición y hacerlo en forma descarnada como lo hace el PJ, sino forjar
este proyecto político para gobernar Lomas de Zamora, si no es el próximo
período, al menos, sentar bases sólidas de cara a las siguientes.
-Ud. cuestionó
las internas abiertas. Sin embargo, ésta apunta a una reforma política
que muchos sectores reclamaban ¿por qué?
-Yo personalmente,
nunca estuve a favor de la ley de internas abiertas; el candidato radical debe ser
elegido por los radicales. La concepción primigenia de la creación de
la ley no fue mala pero fue ideal. Y en Argentina, las cosas ideales prácticamente
no existen. Vamos a llevar este punto de vista a todos los estratos partidarios y
a nuestros legisladores para tratar de derogar la ley y que las internas vuelvan a
ser prioritariamente de cada partido.
Fuimos el único partido que tuvo internas abiertas y esto con dos agravantes:
la posibilidad de que otros partidos se metan en nuestra propia interna y con un partido
debilitado.
Eso se puede hacer cuando todos los partidos van a internas si no tiene que haber
un cambio en la legislación.
-¿A esto
adjudica que en los estrictamente partidario haya ganado Ud. y en la elección
de candidatos a concejales se haya impuesto otro sector?
-Sí...
Cuando uno compite electoralmente, luego tiene que bancarse el resultado. Pero independientemente
de esto, me molesta haber encontrado sectores ajenos al radicalismo participando activamente
y no en forma espontánea o autónoma sino por otro tipo de intereses.
Los radicales, en Lomas, nos conocemos todos y mucho.
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