Martes 27 de Septiembre de 2005  
Edición número 31 - Año 1
   
Educación

Camino de regreso a la Escuela Técnica
 
Uno de los legados de la década menemista fue la desaparición de la enseñanza técnica. Oficialismo y oposición coinciden en que hay que volver a ella, pero no acuerdan como hacerlo.

Por Osvaldo Nicolás Pimpignano *

Los que a nuestro pesar peinamos canas, tenemos nostalgia de las Escuelas Técnicas (que con orgullo curse) que formaban Maestros Mayores de Obra, Mecánicos o Electricistas calificados u operadores de maquinas herramientas, Alimentos y otras disciplinas industriales o técnicas. Estos Técnicos estaban formados para el ingreso a Ingeniería, disciplina que en la actualidad tiene una pobre oferta numérica de Profesionales u ocupaban un escalón intermedio en la fuerza de trabajo entre el profesional universitario y los obreros.

Uno de los legados de la década menemista fue la desaparición de la enseñanza técnica. Oficialismo y oposición coinciden en que hay que volver a ella, pero no acuerdan como hacerlo.

"El Congreso tiene que entender que durante la década del 90 se destruyó la educación técnica en la Argentina, y tenemos esperando una ley de Educación Técnica que vuelva a capacitar y devuelva el oficio a miles de jóvenes argentinos, para que puedan ser absorbidos rápidamente por el crecimiento económico", aseguro el presidente Néstor Kirchner, molesto por el lento tramite parlamentario.

Por su parte, el titular de la bancada del ARI, Eduardo Macaluse, asegura, "No casualmente Ley Federal de Educación surge en la década del 90 al calor de una serie de políticas impulsadas por los organismos financieros internacionales, que dentro de la división internacional del trabajo establecían, entre otras cosas, determinadas características productivas para nuestro país que eran incompatibles con el desarrollo industrial", aseguro el legislador y ex docente. Tal vez eso no fuera casualidad sino que respondía a un modelo destinado al fracaso

En noviembre de 2004, el Poder Ejecutivo presentó un proyecto de ley de Educación Técnica Profesional. La propuesta busca remediar uno de los males que ocasionó la Ley Federal de Educación: la destrucción de la vieja escuela técnica, que aun existen en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a la cual, se intentara regresar, a medias desde el próximo año en la provincia de Buenos Aires, con la implementación de un ciclo de 6 años. Los tres últimos de la actual enseñanza, pero especializándola y otros tres totalmente técnicos.

El proyecto del Ejecutivo fue consensuado con distintas agrupaciones vinculadas a la educación técnica, la UIA y la CGT, entre otras y busca revitalizar el rol del Estado nacional en la planificación de una política de desarrollo técnico: cuestión difícil si se tiene en cuenta que el Estado ya no posee escuelas pero si la obligación de fijar normas desde el Ministerio respectivo.

La propuesta, que ya tiene media sanción, toma algunas cuestiones existentes de la Ley Federal de Educación y las readapta para mejorar las cuestiones vinculadas a la técnica y paso por las comisiones de Educación, Ciencia y Tecnología y Presupuesto y Hacienda, y para debatirla se realizaron unas Jornadas de Debate sobre Educación Técnica y Formación Profesional que abarcó diez reuniones de su comisión cabecera, y por donde desfilaron todos los interesados en el asunto durante cuatro meses, analizando el tema con toda la complejidad que merece y que contó con la presencia del propio ministro de Educación, Daniel Filmus, en el recinto.

El proyecto en estudio es del Poder Ejecutivo. Tambien la UCR y el ARI presentaron otros similares. Obviamente, los debates giraron en torno a la iniciativa gubernamental.

Su redacción impulsa en primer lugar que los estudios técnicos duren seis o siete años a partir del 7º grado, con un régimen de doble escolaridad para poder desarrollar una enseñanza tanto teórica como práctica. También prevé mecanismos para mejorar la formación docente, propicia la evaluación externa e interna de los colegios, y habilita un régimen de tutorías entre escuelas, en que las más avanzadas ayudarían a las menos avanzadas a lograr el nivel de las primeras.

Por último, estipula un régimen de pasantías de alumnos y profesores en empresas, financiadas mediante crédito fiscal. Este punto es uno de los más resistidos por la centroizquierda. El proyecto de autoría de Jorge Rivas desecha la figura de la pasantía. Rivas explicó que "la pasantía como la extensión del sistema educativo fue suplida para beneficio de las empresas en empleo con mano de obra barata".

Otro de los puntos centrales de la nueva ley es que propone la creación de un fondo nacional para garantizar "la mejora continua a través del abastecimiento de equipamiento", y asegura el adecuado reconocimiento del ejercicio profesional y la certificación de títulos, dejando claro qué se considera título técnico y cómo se define cada actividad.

Por su parte, la propuestas, de la UCR, encabezada por la chaqueña Olinda Montenegro, tiene dos diferencias básicas con la oficial, en primer lugar elimina el Instituto Nacional de Educación Técnica (INET) y pide volver al viejo Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET).

Esto puede parece sólo un cambio nominal, pero el CONET era un organismo colegiado, con mayor poder de decisión que poseía en su seno a representantes de todos los sectores; y fundamentalmente manejaba un amplio presupuesto. El CONET era el símbolo vivo de un Estado nacional que planificaba centralizadamente las políticas educativas. Con la Ley Federal de Educación, el CONET fue abolido y se creó en su lugar el INET, organismo descentralizado, casi sin presupuesto y sus opiniones sólo tienen carácter consultivo, con lo cual el Estado nacional no recuperaría su capacidad de planificación.

Respecto de la duración de las cursadas, al igual que la propuesta radical, el ARI propone que dure seis años, pero con tres de formación básica y tres de especialización. (Un modelo semejante al que implementara la Provincia de Buenos Aires desde 2006) "Es difícil pensar que podría haber técnicaturas de seis años y otras de menos, ya que habría desventajas para los segundos en el mercado laboral", explicó la diputada Marta Maffei, quien recordó que para conseguir el achicamiento se han eliminado materias importantes como la seguridad". Que actualmente es una disciplina por si misma

Finalmente, el mayor debate parece ser filosófico y no legal. Todos los involucrados en el tema coinciden en que la Ley Federal de Educación fue, por lo menos un error muy caro y que la eliminación de la escuela media terminó vaciando de contenido a la vieja escuela técnica.

Todos los actores involucrados acuerdan que la Ley Federal de Educación NO es buena. Pero a pesar de ello, persisten diferencias respecto de la forma de revertirlo. La mayoría de los involucrados acuerdan con una estrategia progresiva, como la pide el ejecutivo. Otros, como CTERA, desde el inicio rechazaron el proyecto proveniente del Poder Ejecutivo por considerarlo un parche en la caótica situación provocada por la Ley Federal de Educación.

En definitiva, el debate es más complejo de lo que parece. No sólo se ponen en juego cuestiones puntuales, sino que hay un trasfondo, filosófico y ético del modelo de país que se busca y esto, es muy bueno. Los legisladores deben saben que no hay margen para volverse a equivocar. Y por si fuera poco, si las Escuelas Técnicas comenzaran a funcionar en el 2006 con todo el bagaje que les conocimos, cosa que no será posible por razones instrumentales, recién dentro de seis años, tendremos nuevos técnicos. Históricamente no es un plazo prolongado, pero mientras tanto seguirá habiendo generaciones sin una adecuada educación. Esto es muy malo para todos


* Periodista de Investigación
Miembro de AAPA y RedCalc
inradial@arnet.com.ar
Fuentes: Propias - Diario de Sesiones del Congreso

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